Jueves 6 de mayo de 2021

Mons. Han Lim Moon: "Una autoridad de amor verdadero, afectivo y efectivo"

  • 2 de febrero, 2021
  • Venado Tuerto (Santa Fe) (AICA)
En su predicación para el cuarto domingo del tiempo durante el año, el obispo coadjutor de Venado Tuerto, reflexionó sobre el ejemplo de Jesús, "que nos lleva con la verdad al bien".
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Desde un lugar de retiro, el obispo coadjutor de Venado Tuerto, monseñor Han Lim Moon, transmitió por redes sociales la celebración de la misa del cuarto domingo del tiempo ordinario.

En su homilía habló sobre el “tentador”, “el que conduce por el mal camino para llevar a los hijos de Dios a la destrucción”, que aparece en el Evangelio y allí, “lo primero que Jesús hace es ‘sacar a patadas’ a este espíritu impuro para que no haga más daño”. 

Sobre esto, describió que “muchos piensan que este gesto se llama ‘exorcismo’, como en una película de terror. Pero, en realidad, es una cosa mucho más sutil”, dijo, ya que el demonio, “nunca aparece como una cosa fea, sino que, para tentar, aparece como algo lindo, llamativo y su estrategia es hacernos creer a todos nosotros que no existe”. 

"No debemos ser tan inocentes -aconsejó el prelado-, porque no todo lo lindo es bueno”, y animó a “estar atentos”, porque “nadie está exento de la tentación”. Cuando Jesús descubre al tentador y lo expulsa, “los hombres que estaban ahí se asombraron porque Jesús enseña la verdad, libera al hombre de la atadura de satán y empieza a curar a los enfermos”, recordó.

Monseñor Moon describió al Señor como aquel que “conduce a los hombres a la salvación, es una autoridad de amor verdadero, afectivo y efectivo”, y añadió que "cada uno de nosotros tiene cierta autoridad y ésta debe estar orientada para buscar el bien de las personas que nos rodean”. 

Por eso, animó: “Imitemos el ejemplo de Jesús que nos lleva con la verdad al bien. Jesús nos empuja para que lo que enseñamos se haga verdad, no solo nos indica el camino, sino que quiere que la verdad se haga realidad en nosotros”. En efecto, “si identificamos un tentador, debemos pedir al Señor que lo saque, para que el Evangelio se haga nuestro”, concluyó.+