Lunes 24 de enero de 2022

Mons. Collazuol: "Ahora hay que sanar las heridas de la población"

  • 11 de diciembre, 2013
  • Concordia (Entre Ríos) (AICA)
Luego del acuerdo que zanjó la revuelta policial en la ciudad de Concordia, el obispo de esta diócesis, monseñor Luis Armando Collazuol, sostuvo que su participación buscó "ayudar a que las partes puedan dialogar", y entendió que "ahora queda otra tarea", que implica "ir sanando las heridas que quedan en la población". El prelado pidió trabajar para recuperar la convivencia social: "Todo esto que hemos vivido nos deja una enseñanza. Todos debemos bajar los decibeles, es necesaria una educación profunda, hay que hacer una evaluación de todo esto y ver cómo construir ciudadanía".
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La revuelta policial sucedida en la ciudad de Concordia para pedir mejoras salariales llevó al obispo diocesano, monseñor Luis Armando Collazuol, a ofrecerse para mediar entre las partes y lograr un acuerdo, que se firmó en la noche del lunes 9, luego de horas de tensión, con saqueos y muertes de por medio. Pasada la conmoción, el prelado sostuvo que su participación buscó "ayudar a que las partes puedan dialogar", y entendió que "ahora queda otra tarea", que implica "ir sanando las heridas que quedan en la población".

En declaraciones a De igual a igual, el obispo contó cómo vivió las horas más críticas de la protesta de policías, los robos e intentos de saqueo: "Viví la jornada con mucha tristeza; con tensión en la ciudad, donde por un lado teníamos los saqueos y hechos de violencia, y por otro lado los vecinos que se armaban y la policía que estaba autoacuartelada".

Haciendo un balance del reclamo, monseñor Collazuol consideró que el servicio de los agentes de la policía tiene que ser justamente remunerado, aunque puso de manifiesto que la forma del reclamo no puede dejar sin protección a la sociedad. También reveló que mantuvo reuniones con los sacerdotes de Concordia para ver "cómo acompañar" a la sociedad. "Surgió la posibilidad de ofrecer una especie de presencia para ayudar a que las partes puedan dialogar, generar un dialogo sereno, sincero, que sea por la vía institucional", dijo.

El prelado reflexionó sobre lo ocurrido y pidió trabajar para recuperar la convivencia social: "Ahora queda otra tarea, ir sanando las heridas que quedan en la población, que tienen que cicatrizar. Queda la desconfianza entre vecinos, el miedo social, los chicos que vieron a sus padres que fueron a saquear". En otro tramo, aseveró: "Necesitamos una tarea de educación para fortalecer los valores".

"Todo esto que hemos vivido nos deja una enseñanza ?reflexionó-. Todos debemos bajar los decibeles, es necesaria una educación profunda, hay que hacer una evaluación de todo esto y ver cómo construir ciudadanía".

Sobre las deliberaciones, indicó que fueron "con muchas idas y venidas" y mencionó que "finalmente cerca de la medianoche logró firmarse un acuerdo". En ese sentido, manifestó que "en un acuerdo siempre hay que ceder por cada parte", y agregó: "Esas negociaciones tienen tensiones, pero el clima de fondo era que ambas partes estaban deseosas de que se llegase a un acuerdo".+