Viernes 9 de diciembre de 2022

Mons. Braida comienza su visita pastoral al decanato San Francisco Solano

  • 2 de septiembre, 2022
  • La Rioja (AICA)
Mediante una carta a los fieles, el obispo de La Rioja, monseñor Dante Gustavo Braida, anunció su visita pastoral al decanato San Francisco Solano.
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El obispo de La Rioja, monseñor Dante Gustavo Braida, anunció a los fieles su visita pastoral al decanato San Francisco Solano, que comienza este viernes 2 de septiembre y se prolongará hasta el 4 de noviembre, con un recorrido por todas las parroquias.

En su carta, el prelado detalló que “será una oportunidad para encontrarme con cada comunidad de manera más cercana, para llevar la alegría del Evangelio y animar el seguimiento de Jesús; encontrarme con el Pueblo de Dios: sacerdotes,  diáconos, laicos, vida consagrada, instituciones eclesiales y civiles”.

“La visita pastoral -explicó monseñor Braida- es una acción apostólica que el obispo debe cumplir animado por la caridad pastoral que lo presenta concretamente como principio y fundamento visible de la unidad en la Iglesia particular (…) Es una oportunidad para reanimar las energías de los agentes evangelizadores, felicitarlos, animarlos y consolarlos; es también la ocasión para invitar a todos los fieles a la renovación de la propia vida cristiana y a una acción apostólica más intensa”. 

“La visita permite, además, examinar la eficiencia de las estructuras y de los instrumentos destinados al servicio pastoral, dándose cuenta de las circunstancias y dificultades del trabajo evangelizador, para poder determinar mejor las prioridades y los medios de la pastoral orgánica”.

En cada comunidad, a su vez, compartirán las “Líneas Pastorales Diocesanas” y las “Conclusiones de la Escucha del camino sinodal”, para considerar la aplicación de las mismas en las distintas y variadas realidades parroquiales.

“Es mi deseo de llegar a cada comunidad para reafirmar la unidad a la que Jesús convoca a sus seguidores y poder compartir, por unos días, la forma de vivir y celebrar la fe de cada uno de ustedes, como también su dimensión misionera”. 

Para esto, el obispo llegará con la imagen de San Nicolás, patrono de la diócesis. “Profundizar todo lo que significa San Nicolás para La Rioja, es adentrarnos en el alma de nuestro pueblo y en nuestra tradición; es comprender mejor nuestra historia y los valores de nuestra cultura”. 

Lo acompañan también las reliquias de los beatos mártires riojanos. “La entrega de nuestros beatos mártires Wenceslao, Carlos, Gabriel y Enrique, alcanzaron para nosotros la plenitud del Tinkunaco en la donación de la propia vida por amor a Jesús, por amor al Evangelio que nos desafía a vivir plenamente la justicia y la paz. Es por eso -explicó- que sus reliquias me acompañarán en la visita pastoral”.

Los desafíos de este tiempo
“Queremos caminar juntos para llevar adelante, con alegría y decisión, la obra misionera de la Iglesia buscando llegar a todos, de modo particular, a los más alejados, solos y a quienes viven en mayor pobreza. Queremos que cada bautizado se sienta un miembro vivo de la Iglesia y que descubra que en ella tiene un valioso e insustituible lugar. Por tanto, es más que necesaria la participación no sólo de los que habitualmente trabajan en las comunidades, sino de toda persona de buena voluntad”. 

“¡Todos tenemos algo bueno para aportar al Reino de Dios! Todo ministerio en la Iglesia es para el servicio del Pueblo de Dios, por eso estaré con ustedes como el que sirve, para discernir juntos lo que el Señor quiere para cada uno en particular, para cada parroquia y cada institución”.

“Esta visita será una ocasión para renovar nuestra fe en Dios y la confianza en su amor misericordioso. Los invito a que dejemos que su amor inunde nuestros corazones y anime nuestros carismas y servicios”. 

Para esto, invitó a los fieles a leer y meditar el texto de la Primera Carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto: “Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás”.

Finalmente, el obispo compartió los días de visita a cada parroquia. Del 2 al 8 de septiembre visitará la parroquia Espíritu Santo; del 9 al 15, Nuestra Señora de Fátima; del 16 al 22, Santa Rita; del 23 al 29, Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás.

Desde el 30 de septiembre y hasta el 6 de octubre, el obispo estará en la parroquia Divino Niño Jesús; del 10 al 14 de octubre, en la parroquia Medalla Milagrosa; del 15 al 20 de octubre, visitará la parroquia Resurrección del Señor; del 24 al 30 de octubre, en la parroquia Beatos Mártires Riojanos, y finalizará su visita en la parroquia Señor del Milagro, del 31 de octubre al 4 de noviembre.

“San Francisco Solano, patrono del decanato, intercede por nosotros, para que vivamos esta visita pastoral como un tiempo de encuentro, con Dios y entre nosotros, para reavivar el espíritu y la obra misionera como tan bien él lo testimonió”, rezó el obispo.

“Esta tierra bendita de La Rioja, misionada por San Francisco Solano, custodiada por San Nicolás y enriquecida con la sangre de los cuatro beatos mártires, dobla sus rodillas delante del Niño Jesús, vestido de alcalde. Hagamos de esta riqueza una realidad caminando juntos en oración, fraternidad y misión”, concluyó, pidiendo la intercesión de Nuestra Madre del Rosario, para que “nos anime con ternura y nos cubra con su manto, y se manifieste en todos el Amor de su Hijo que siempre nos conduce a una vida plena”.+