Martes 30 de noviembre de 2021

Misa crismal en Cafayate: "Día de alabanza y de agradecimiento"

  • 21 de agosto, 2020
  • Cafayate (Salta) (AICA)
La prelatura de Cafayate celebró en la tarde del miércoles 19 de agosto la misa crismal, presidida por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, y concelebrada por el administrador apostólico.
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La prelatura de Cafayate celebró en la tarde del miércoles 19 de agosto la misa crismal, pospuesta desde Semana Santa, en la catedral Nuestra Señora del Rosario que fue presidida por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, y concelebrada por al administrador apostólico de la prelatura, presbítero Pablo Moreno, los sacerdotes, diáconos, y la presencia de religiosas y pueblo en general, con el debido distanciamiento y recomendaciones sanitarias

Al comenzar, monseñor Cargnello dedicó a los presentes unas palabras iniciales: “El Concilio habla de esta misa como el signo más elocuente de la vida de la Iglesia en la comunidad, en la diócesis, en la prelatura, en la Iglesia local; nuestros señores sacerdotes se reúnen a celebrar en torno al obispo, hoy en torno al administrador, el padre Pablo”.

“Es una misa donde uno descubre que la Iglesia es fuente de vida y de vida en la comunidad del Pueblo de Dios, que es la Iglesia”, dijo más adelante, y aunque lamentó no haber podido celebrarla en el tiempo propicio, expresó: “Cuando la dificultad es mayor, también ha de ser más fuerte nuestro arraigarnos a Jesús, por eso celebremos con profunda fe poniéndole el corazón a toda la gente de la prelatura”.

En su homilía el administrador apostólico expresó: “Hoy nos convoca ese Gran y Único Sacerdote que es Nuestro Señor Jesucristo para que, los que Él eligió para su servicio pastoral y evangelizador, renovemos hoy ese gran compromiso que tenemos frente a Jesús y frente a nuestra comunidad”. El padre Moreno agradeció la presencia del arzobispo de Salta y del clero de la prelatura. 

“Conmemoramos hoy el día en que Cristo, Nuestro Señor, comunicó su sacerdocio a los apóstoles y a nosotros. Hoy también, como el Jueves Santo, conmemoramos el día de la caridad, la institución del sacerdocio. Por eso, nos sentimos gozosos y alegres por esa elección que Dios ha hecho de cada uno de nosotros y queremos también unirnos íntimamente a Nuestro Señor Jesucristo, modelo de nuestro sacerdocio”, indicó.

"Hoy es día de alabanza y de agradecimiento por todos los servicios que estamos realizando momento tras momento”. Al bendecir y consagrar los santos óleos y el santo crisma, “que es como la fuente de santidad para que todos los niños cuando nazcan, los ancianos también, cuando vayan a la Patria Celestial lleven siempre esa marca y ese signo del Señor”, dijo el administrador apostólico.

Luego dijo a los sacerdotes: “Que esas promesas que hoy vamos a renovar las sintamos en nuestros corazones, ese deseo de servir a nuestros hermanos que tantas veces lo hemos recordado y también hoy pido a toda la comunidad que oren por sus sacerdotes, que el Señor derrame abundantemente sobre ellos sus dones celestiales”. 

Finamente, exhortó a los presentes a orar “para que esos dones celestiales el Señor derrame abundantemente sobre cada uno de nuestros sacerdotes, diáconos y también de nuestros catequistas”, y también por el arzobispo que acompañó la celebración. “Le pidamos a Nuestra Madre, la Virgen del Rosario, que ella también como madre, igual que cuidó ese colegio apostólico, siga cuidando la fraternidad y el amor  como hermanos de todos nuestros sacerdotes”, concluyó. » Texto completo de la homilía

Al finalizar la celebración crismal, monseñor Cargnello agradeció la invitación para esta importante misa e hizo una exhortación: “¿Es un rito más?, nos podríamos preguntar, no. Como decíamos al comienzo y lo afirma el Concilio, es la misa más importante del año, con la que se expresa la unidad de todo el Pueblo de Dios”.

“El Señor ha querido quedarse a través del pan, del vino, de estos aceites y de los sacerdotes, que son los que tienen que prolongar esta tarea, porque en la misma última cena es cuando dice ‘Hagan esto –se lo dice a los apóstoles- en memoria mía’. Sin los sacerdotes no se puede seguir con esto, porque son la prolongación del Cristo visible”, afirmó.

Refiriéndose al difícil tiempo de la pandemia, expresó: “Nosotros sabemos y estoy seguro, ustedes más que yo, el sentir profundo de nuestro pueblo que busca a Dios como nunca, en estos días, porque sabe que Él es el que dirige la historia y experimenta la necesidad de ver y vivir algunos signos de su cercanía”. Finalmente, invitó a rezar por el Papa y a confiarse en la Santísima Virgen, Nuestra Madre del Rosario.+

» Texto de las palabras iniciales y finales de Mons. Cargnello