Martes 21 de mayo de 2024

La túnica santa, símbolo de unidad indivisible de la Iglesia

  • 16 de abril, 2012
  • Tréveris (Alemania)
Miles de peregrinos acuden estos días a la catedral de Tréveris, Alemania, con motivo del V centenario de la primera ostensión pública de la "Heiliger Rock" (la Túnica Santa), que Jesús habría usado antes de la crucifixión y que, como se lee en el Evangelio de San Juan, los soldados romanos echaron a suertes. Según la tradición, parte de esa túnica llegó a manos de la emperatriz Elena, madre de Constantino el Grande, que la habría entregado al arzobispo de Tréveris, San Agricio. Los fieles pudieron ver por primera vez la reliquia sólo en el año 1512, gracias al deseo del emperador Maximiliano I, que pidió al entonces arzobispo Richar von Greiffenklau que la mostrase al público.
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Miles de peregrinos acuden estos días a la catedral de Tréveris, Alemania, con motivo del V centenario de la primera ostensión pública de la "Heiliger Rock" (la Túnica Santa), que Jesús habría usado antes de la crucifixión y que, como se lee en el Evangelio de San Juan, los soldados romanos echaron a suertes. Según la tradición, parte de esa túnica llegó a manos de la emperatriz Elena, madre de Constantino el Grande, que la habría entregado al arzobispo de Tréveris, San Agricio. Los fieles pudieron ver por primera vez la reliquia sólo en el año 1512, gracias al deseo del emperador Maximiliano I, que pidió al entonces arzobispo Richar von Greiffenklau que la mostrase al público.

Benedicto XVI, con motivo de la inauguración de la peregrinación, que durará hasta el próximo 13 de mayo, envió un mensaje a monseñor Stephan Ackermann, actual obispo de Tréveris. El documento está fechado el 6 de abril, Viernes Santo.

En el texto, el Papa recuerda que San Juan afirma que la túnica era de una sola pieza; por eso los soldados no quieren romperla y la echan a suertes para que se quede entera.

"Los Padres de la Iglesia -escribe- ven en este paso la unidad de la Iglesia que está fundada como comunidad única e indivisible del amor de Cristo. El amor del Salvador une lo que está dividido. La túnica, además, está tejida enteramente de arriba abajo. Esta también es una imagen de la Iglesia, que no vive gracias a sus propias fuerzas, sino por la acción de Dios".

"Cómo comunidad única e indivisible es obra de Dios, no de los hombres y de sus capacidades. La Túnica Santa representa también una advertencia para la Iglesia, para que permanezca fiel a sus orígenes y sea consciente de que su unidad, su consenso, su eficacia y su testimonio pueden ser sólo un don de Dios".

Por último, resalta el Santo Padre "la Túnica Santa no es una toga, una vestimenta elegante que expresa una función social. Es una pieza modesta, que sirve para cubrir y proteger a quien la lleva, custodiando su recato. Esta vestimenta es el don indivisible del Crucificado a la Iglesia, que santificó con su sangre. Por ello la Santa Túnica recuerda a la Iglesia su dignidad."

"Necesitamos estar dispuestos siempre a la conversión y a la humildad para ser discípulos del Señor con amor y verdad. Al mismo tiempo, la dignidad particular y la integridad de la Iglesia no pueden ser ni rebajadas ni abandonadas al clamor de un juicio sumario por parte de la opinión pública".

La peregrinación jubilar tiene como lema "Que se reúna lo que está separado" que es, además, una invocación al Señor. "No queremos permanecer atrapados en el aislamiento. Queremos pedir al Señor que nos guíe en el camino común de la fe y vivifique sus contenidos. Así, creciendo juntos como cristianos en la fe, la oración y el testimonio, en medio de las pruebas de nuestro tiempo, podremos confesar su magnificencia y su bondad", concluye Benedicto XVI.+