Jueves 19 de mayo de 2022

La peregrinación a Luján es "un milagro" y una muestra de que la Virgen está presente en la sociedad

  • 7 de octubre, 2013
  • Luján (Buenos Aires)
"La peregrinación es un milagro porque, fundamentalmente, no convoca la Iglesia, ni el obispo, ni el arzobispo, ni los sacerdotes, es una convocatoria propia de la Virgen María. Hay un ?olfato? en el Pueblo de Dios donde más allá del cumplimiento sacramental, o de misa dominical, mucha gente se siente convocada; gente común, de cualquier lugar, de cualquier ámbito o condición social, porque se da cuenta de que la presencia de la Virgen es parte de la sociedad, parte de la vida humana, parte de la historia del pueblo", destacó el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Frassia, en declaraciones al programa "Sábado Radio", que se emite por Radio Rivadavia (AM 630) y conduce el periodista Tomás del Duca.
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"La peregrinación es un milagro porque, fundamentalmente, no convoca la Iglesia, ni el obispo, ni el arzobispo, ni los sacerdotes, es una convocatoria propia de la Virgen María. Hay un ?olfato? en el Pueblo de Dios donde más allá del cumplimiento sacramental, o de misa dominical, mucha gente se siente convocada; gente común, de cualquier lugar, de cualquier ámbito o condición social, porque se da cuenta de que la presencia de la Virgen es parte de la sociedad, parte de la vida humana, parte de la historia del pueblo", destacó el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Frassia, en declaraciones al programa "Sábado Radio", que se emite por Radio Rivadavia (AM 630) y conduce el periodista Tomás del Duca.

En este contexto, el prelado pidió que "los políticos ?lean? este acontecimiento en clave de fe, porque a Dios no se lo puede separar de la realidad social. ¡Dios está presente! ¡La Virgen está presente! Porque el sentido de la presencia de Dios nos humaniza a nosotros y nos hace más justos, más responsables y más respetuosos de los demás".

Luego, teniendo en cuenta los acontecimientos más destacados que vivimos como sociedad, afirmó que "es una pena que algunos descarten a Dios de la sociedad, o de los proyectos, o de la política, o de tantos ámbitos. Suelen decir: ?de Dios no se habla porque es una cuestión individual y que quede reducido a eso? ¡No!, la presencia de Dios tiene que tener una repercusión social y pública porque no se lo puede quitar de las realidades de todos los ámbitos".

"Un economista tiene que ser un buen economista, si es creyente que sea justo; un buen político que sea justo, que diga la verdad; un docente, que enseñe y que no haga perder el tiempo; un profesional, un ama de casa o un joven ¡lo mismo! Cada uno tiene que responsabilizarse en los lugares donde está y en las funciones que ocupa", agregó.

Finalmente, monseñor Frassia afirmó que "Dios no está escindido, ni separado, ni cortado de nuestra sociedad. Cuando una sociedad se quiere separar de Dios para abastecerse a sí misma, se desequilibra y se opaca".+