Martes 13 de abril de 2021

Francisco: La música sacra crea puentes y eleva hacia Dios

  • 28 de septiembre, 2019
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Audiencia con la ¨Schola Cantorum¨ de la Asociación Italiana Santa Cecilia
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El papa Francisco recibió este sábado 28 de septiembre, en el Aula Pablo VI, a la "Schola Cantorum" de la Asociación Italiana Santa Cecilia a quienes agradeció por su labor que tras 140 años, “sigue viva, activa y deseosa de servir a la Iglesia”.



La música "crea puentes, acerca a las personas, incluso a los más distantes; no conoce barreras de nacionalidad, etnia, color de piel, sino que envuelve a todos en un lenguaje superior, y consigue siempre sintonizar a personas y grupos de muy diferentes procedencias”, dijo el pontífice en el discurso que les dirigió.



El Santo Padre recordó el afecto y la estima que los Papas han profesado por esta asociación, en especial San Pío X, quien dio disposiciones orgánicas sobre la música sacra a través del motu proprio Tra le sollecitudini, de 1903).



Asimismo, añadió el pontífice: "San Pablo VI quiso que fueran renovados y activos para una música que se integre en la liturgia y de ella deriven sus características fundamentales. No cualquier música, sino la música santa, porque los rituales son santos; dotados de la nobleza del arte, porque a Dios se le debe dar lo mejor; universal, para que todos puedan entender y celebrar".



Animándolos a seguir por este camino, Francisco señaló que "ser una asociación es un recurso: los ayuda a generar movimiento, interés, esfuerzo para servir mejor a la liturgia. Asociación que no es protagonista ni propietaria de ninguna música, pero que tiene como programa el amor y la fidelidad a la Iglesia”.



Por otra parte, el Papa hizo hincapié en la importancia de ayudar a cantar a todo el Pueblo de Dios, con una participación consciente y activa en la liturgia: "Juntos pueden comprometerse más con el canto como parte integral de la liturgia, inspirados por el primer modelo, el canto gregoriano. Juntos se ocupan de la preparación artística y litúrgica y promueven la presencia de la schola cantorum en cada comunidad parroquial. El coro, efectivamente, guía la asamblea y, con sus repertorios específicos, es una voz cualificada de espiritualidad, comunión, tradición y cultura litúrgica”.



“Cantar, tocar, componer, dirigir y hacer música en la Iglesia son algunas de las cosas más hermosas para la gloria de Dios”, dijo el Papa seguidamente y añadió: “Es un privilegio, un don de Dios, expresar el arte de la música y contribuir a la participación en los misterios divinos. Una música bella y buena es una herramienta privilegiada para acercarse a lo trascendente, y a menudo ayuda a entender un mensaje incluso a aquellos que están distraídos”.



Asimismo puntualizó que dedicarse a la liturgia y a su música representa una forma de evangelización a todos los niveles, desde los niños hasta los adultos. De hecho, la liturgia es la primera “maestra” de catecismo -aseveró el Santo Padre- no lo olviden.



Francisco recordó que la música sacra -y la música en general- "crea puentes, acerca a las personas, incluso a los más distantes; no conoce barreras de nacionalidad, etnia, color de piel, sino que envuelve a todos en un lenguaje superior, y consigue siempre sintonizar a personas y grupos de muy diferentes procedencias. La música sacra acorta las distancias, también con aquellos hermanos y hermanas que a veces no sentimos cercanos. Por eso, en cada parroquia el grupo de canto es un grupo donde se respira disponibilidad y ayuda mutua”.



"¡Que el Señor los ayude a ser constantes en su compromiso! La Iglesia aprecia el servicio que prestan en las comunidades: las ayudan a sentir el atractivo de la belleza, que desintoxica de la mediocridad, las eleva hacia Dios, y une los corazones en la alabanza y en la ternura. Los bendigo a ustedes y a todos los miembros de la Asociación de Santa Cecilia. ¡Qué la Virgen los proteja. Y puesto que los que cantan rezan dos veces, confío en que rezarán también por mí ¡Gracias!", concluyó el Santo Padre.