Martes 26 de octubre de 2021

Francisco en el Ángelus: Tres preguntas para resolver el "test de la fe"

  • 10 de octubre, 2021
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Guiado por el Evangelio del joven rico, el Papa invitó a los presentes en la Plaza San Pedro, que participaron del rezo del Ángelus, a hacerse tres preguntas sobre la fe.
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Durante el rezo del Ángelus, este mediodía en la Plaza San Pedro, el papa Francisco pidió a los fieles presentes pensar qué es la fe: “Si es principalmente un deber o una moneda de cambio, estamos muy mal encaminados, porque la salvación es un don y no un deber, es gratis y no se puede comprar”.

Asomado al balcón del Palacio Apostólico el Papa invitó a observar los verbos que usa el joven rico cuando le pregunta a Jesús: “¿Qué debo hacer para obtener la vida eterna?”. El joven usa los verbos: “debo y obtener”: “Esta es su religiosidad: un deber, un hacer para tener; hago algo para conseguir lo que necesito. Pero esta es una relación comercial con Dios, un do ut des”, aseguró.

En cambio, el Pontífice explicó que “la fe no es un rito frío y mecánico, sino una cuestión de libertad y amor”. Por tanto, la primera pregunta del “test sobre la fe”, según definió Francisco, debe ser “¿Qué es la fe para mí?”. En este sentido, llamó a “deshacerse de una fe comercial y mecánica, que insinúa la falsa imagen de un Dios contable y controlador, no un padre”.

La segunda pregunta fue: “¿Está tu fe cansada y quieres revitalizarla?”, e inmediatamente el Papa respondió: “Busca la mirada de Dios: ponte en adoración, déjate perdonar en la confesión, párate ante el Crucifijo”.

Seguidamente, mencionando el último pasaje, cuando Jesús le dice al joven rico “Solo una cosa te falta”, se refirió al “don de la gratuidad”, señalando que “es lo que quizás también nos falta a nosotros, pues a menudo hacemos lo mínimo indispensable, mientras que Jesús nos invita a hacer lo máximo posible. ¡Cuántas veces nos conformamos con los deberes, los preceptos y alguna oración, mientras Dios, que nos da la vida, nos pide impulsos de vida!”. 

Finalmente, mencionó la tercera pregunta del test: “¿Cuál es la situación de mi fe? ¿La vivo como algo mecánico, como una relación de deber o de interés con Dios?”. Para Francisco, una fe sin don y sin gratuidad “es incompleta”, "es una fe débil y enferma" que “podríamos compararla con un alimento rico y nutritivo que carece de sabor, o con un partido bien jugado, pero sin goles”.+