Miércoles 17 de julio de 2024

El Papa recibió a Baselios Marthoma Mathews III y se refirió a un camino compartido de fe

  • 11 de septiembre, 2023
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
En su encuentro con el primado de la Iglesia Ortodoxa Siria de Malankara, el pontífice enfatizó la unidad, la fe compartida en Cristo y la necesidad de sanar las divisiones del pasado.
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El Papa Francisco se reunió, este lunes 11 de septiembre, con el primado de la Iglesia sirio-ortodoxa de Malankara, Su Santidad Baselios Marthoma Mathews III, de visita por primera vez en la Santa Sede desde su elección en 2021.

En su discurso, el Santo Padre expresó su gratitud por los vínculos crecientes entre ambas Iglesias desde el Concilio Vaticano II, y destacó las visitas y encuentros históricos entre sus respectivos predecesores. "Permítame decirle, Su Santidad, que aquí está en su casa, como un hermano amado y tan esperado", dijo el Papa al primado de la Iglesia sirio-ortodoxa de Malankara.

El pontífice reconoció la antigua fe de la Iglesia Ortodoxa Siria de Malankara, cuyos orígenes se remontan al apóstol Tomás, y enfatizó la fe compartida en Jesús como Señor y Dios, expresando la esperanza de unidad a medida que se acerca el 1700° aniversario del Concilio de Nicea. A este respecto, el Santo Padre destacó que la fe de Santo Tomás era inseparable de su experiencia de las llagas del Cuerpo de Cristo. 

"Las divisiones –dijo Francisco- que se produjeron a lo largo de la historia entre nosotros, los cristianos, han sido heridas dolorosas infligidas al Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Todavía sentimos las consecuencias. Pero, si juntos metemos la mano en esas heridas, si juntos, como el Apóstol, proclamamos que Jesús es nuestro Señor y nuestro Dios, si con corazón humilde nos confiamos con temor a su gracia, podremos acelerar el día tan esperado en que, con su ayuda, celebraremos el misterio pascual en el mismo altar: ¡que llegue pronto!”, expresó Francisco en su discurso.

El pontífice pidió “caminar juntos en el diálogo que nos acerca” y ha recordó la creación de la Comisión mixta internacional para el diálogo entre las Iglesias, que dio lugar a un acuerdo cristológico histórico, publicado en el año 1990: “Anunciar a Cristo une, no divide; el anuncio común de nuestro Señor evangeliza el propio camino ecuménico”.

El Obispo de Roma pidió que estos acuerdos pastorales puedan extenderse y aumentar, “especialmente en los contextos en los que los fieles se encuentran en situación de minoría o de diáspora. Celebro también vuestra participación activa en las visitas de estudio para jóvenes sacerdotes y monjes, que organiza anualmente el Dicasterio para la promoción de la unidad de los cristianos, visitas que contribuyen a un mejor entendimiento entre los pastores, y esto es muy importante”.

Francisco ha subrayado además la importancia de que, en la próxima sesión de la Asamblea del Sínodo de los Obispos, participe también un delegado de la Iglesia sirio-ortodoxa de Malankara: “En cierto modo, acotó, el movimiento ecuménico está contribuyendo al actual proceso sinodal de la Iglesia católica, y espero que el proceso sinodal pueda a su vez contribuir al movimiento ecuménico”. 

“Sinodalidad y ecumenismo son, de hecho, dos caminos que avanzan juntos, compartiendo el mismo objetivo: el de la comunión, que significa un mejor testimonio de los cristianos "para que el mundo crea". No olvidemos -y lo digo a los católicos- que el protagonista del Sínodo es el Espíritu Santo, no nosotros”.

El Papa concluyó invocando la intercesión de Santo Tomás Apóstol por la unidad y el testimonio, relacionándola con el paso de Santo Tomás de la incredulidad a la fe al ver las llagas de Jesús, diciendo "cuando el Señor le mostró sus llagas, Santo Tomás pasó de la incredulidad a la fe por lo que vio. Que nuestra contemplación común del Señor crucificado y resucitado conduzca a la completa curación de nuestras heridas pasadas, para que, ante nuestros ojos, superando toda distancia e incomprensión, aparezca Él, "nuestro Señor y nuestro Dios," que nos llama a reconocerlo y adorarlo en un único altar eucarístico", concluyó.+