Jueves 30 de junio de 2022

El Papa agradece al pueblo eslovaco su solidaridad con el pueblo ucraniano

  • 30 de abril, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Francisco recibió este sábado a un numeroso grupo de peregrinos eslovacos llegados a Roma para agradecerle por su visita al país en septiembre
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El Santo Padre Francisco recibió el sábado 30 de abril, en el Aula Pablo VI del Vaticano, a unos 2.500 peregrinos eslovacos, llegados a Roma para agradecerle por su visita al país el pasado septiembre.

“Llevo en el corazón nuestros encuentros del pasado septiembre”, comienzó recordando su viaje apostólico a Bratislava Francisco, esa visita, en la que pudo ver “cómo la Iglesia de Eslovaquia vive la riqueza de la diversidad de los ritos y de las tradiciones, como un puente que une el Occidente y el Oriente cristianos”.

“Su pueblo es muy unido a la sede de los Santos Pedro y Pablo” les dijo el Papa, notando la presencia numerosa de los peregrinos en la audiencia y les manifestó que su intención al encontrarlos es la de animarlos a “caminar en el estilo del encuentro, todos juntos”: jóvenes, familias, ancianos y las diferentes comunidades que forman parte de la sociedad. 

Francisco explicó: "La cultura del encuentro se construye en la búsqueda de la armonía entre las diversidades, una armonía que requiere acogida, apertura y creatividad. En la raíz de este estilo de vida está el Evangelio, está el Espíritu Santo. Pero sabemos que en la historia y en la vida concreta esta armonía se ve a veces herida por nuestros pecados y limitaciones. Por eso, durante mi visita, también rezamos por la curación de las heridas. Por favor, ¡no se cansen de invocar al Espíritu Santo, que es el creador de la armonía y el bálsamo de las heridas.

Francisco prosiguó su discurso relatando que supo que la gran alfombra utilizada para el escenario durante el encuentro con la comunidad romaní en Košice fue cortada y distribuida entre las familias del barrio para ser utilizada en el ingreso de las casas para la acogida. Recordando que a su llegada fue recibido con el pan y la sal, explicó que la sal de la acogida, se refiere a “la sal del Evangelio”. Una acogida que hoy se volvió a manifestar en el “contexto trágico de la guerra”:

En los últimos meses, muchas de sus familias, parroquias e instituciones recibieron bajo su techo a mamás con niños de familias ucranianas obligadas a separarse para salvarse, llegadas con su pobre equipaje. Al mirarlos a los ojos, ustedes son testigos de cómo la guerra hace violencia a los lazos familiares, priva a los hijos de la presencia del papá, de la escuela, y deja a los abuelos en el abandono. “Los animo a seguir rezando y trabajando por la paz, que se construye en nuestra vida de cada día, también con estos gestos de caridad acogedora”.

Prosiguiendo su discurso, el pontífice evidenció la solidaridad del pueblo eslovaco que se extiende “no sólo con sus hermanos vecinos, sino también con los que están lejos, como los de Cuba”. Y subrayó que quien acoge a un necesitado “no sólo hace un acto de caridad, sino también de fe, porque reconoce a Jesús en el hermano”.

“Que su sal no pierda nunca el sabor”, les dijo más adelante, invitándolos a custodiar la herencia de los “Santos Cirilo y Metodio”.

Los invito a custodiar y cultivar siempre esta herencia, para construir puentes de fraternidad junto a todos los pueblos que se nutren de las mismas raíces de la evangelización de Europa, con los dos pulmones del cristianismo, de los que hablaba el santo papa Juan Pablo II.

Finalmente, agradeciéndoles por su fidelidad a Cristo, se dirigió a Nuestra Señora de los Siete Dolores, patrona de Eslovaquia: "Que sea para ustedes la Mamá que los acompaña siempre en el camino y les enseña a consolar y a llevar esperanza. Esa esperanza que no defrauda y que tiene un nombre: Cristo resucitado. ¡Christos voskrese!

El saludo de monseñor Zvolenský al Papa
"Como primer fruto de su predicación en Eslovaquia, Santo Padre, inmediatamente después de su visita, los eslovacos estaban deseosos de mostrar su solidaridad con sus hermanos y hermanas de familias desfavorecidas", dijo al Papa monseñor Stanislav Zvolenský, presidente de la Conferencia Episcopal Eslovaca y arzobispo de Bratislava, al comienzo del encuentro de esta mañana. Explicando que habían elegido un país lejano -al igual que el Señor había llamado al papa Francisco desde lejos- para estar cerca de las necesidades de las personas a través de una colecta nacional.

Monseñor Zvolenský habló de los esfuerzos actuales para proporcionar "asistencia social y espiritual" a los refugiados ucranianos, miles de los cuales también huyeron a Eslovaquia. "Algunas de nuestras hermanas de Ucrania están hoy aquí con nosotros, junto con niños que huyeron de los horrores de la guerra", continuó, "también están aquí con nosotros representantes de la comunidad romaní, muchos de nuestros ancianos, enfermos, discapacitados. La presencia del Papa y sus palabras en Eslovaquia "sembraron muchas semillas excelentes", dijo, asegurando que la Iglesia local se esfuerza ahora por cultivarlas "para que den buenos frutos".+