Jueves 9 de diciembre de 2021

El nuncio animó a volver a la familia, porque allí se realiza el amor

  • 11 de octubre, 2021
  • Pilar (Buenos Aires) (AICA)
Con la presencia del nuncio apostólico, la comunidad de Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís, en la diócesis de Zárate-Campana, celebró sus fiestas patronales.
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El 3 de octubre la parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís, en la localidad de San Francisco, partido de Pilar, diócesis de Zárate-Campana, celebró sus fiestas patronales y el 10° aniversario de su creación.

La misa central fue presidida por el nuncio apostólico, monseñor Miroslaw Adamczyk, y concelebrada por el obispo diocesano, monseñor Pedro María Laxague; el obispo auxiliar y vicario general, monseñor Justo Rodríguez Gallego; y el párroco, presbítero Gabriel Micheli. Acompañaron el seminarista Alejo Stocchetti, el padre Jorge Castro y el diácono Sergio Pandiani.

Asistieron numerosos vecinos de la localidad, miembros de clubes, instituciones, colegios, además del intendente municipal de Pilar, Federico Achaval y el pastor evangélico Enrique Altamirano,  muy cercano a la comunidad.

En referencia al Evangelio, el nuncio citó las palabras de Jesús: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños", y consideró que "son su 'magníficat' de acción de gracias", que la Iglesia "se complace escuchándolas cada año en la fiesta de san Francisco, el pobrecillo de Asís, hombre sencillo de corazón y locamente enamorado de Cristo y de su Evangelio".

"Estas palabras nos hacen inmediatamente preguntarnos qué ha revelado Dios a los pequeños y no lo conocen ni sabios ni prudentes de este mundo", señaló. "La respuesta se encuentra en nuestra primera lectura de la Carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia. San Pablo dice: 'Yo sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo estoy para el mundo'".

Y recordando a San Francisco de Asís, expresó: "Nosotros, hoy recordamos a un santo que amaba la cruz de Jesús, hasta tal punto que Jesús le dio el don de los estigmas". 

En ese sentido planteó: "¿Por qué San Francisco amaba la cruz de Jesús? ¿Por qué nosotros amamos la cruz de Jesús?", y en referencia al mandamiento de amor a Dios y al prójimo, destacó que "Jesús mismo, que no tenía pecado alguno, murió por nosotros, por nuestros pecados, por todos los pecados del mundo, también por la gente que obra el mal, y un mal grande. ¿Por qué? Porque Él nos ama… La cruz es un símbolo de amor, del amor más grande, que no tiene miedo de dar todo, incluso la vida, por los que ama".

En palabras del papa Juan Pablo II, añadió: “Amar es, por tanto, esencialmente entregarse a los demás. Lejos de ser una inclinación instintiva, el amor es una decisión consciente de la voluntad de ir hacia los otros. Para poder amar de verdad, conviene desprenderse de todas las cosas y, sobre todo, de uno mismo; dar gratuitamente, amar hasta el fin.”

"Así, el amor es fuente de equilibrio. Es el secreto de la felicidad. ¿Qué pasa si una persona no aprende a amar? La vida, tu vida o mi vida dejan de tener sentido; urge cultivar el amor, urge vivir amando, no se puede vivir sin trasmitir el amor, de lo contrario, descubrirán que en realidad no amamos", dijo.

Por eso, animó a celebrar a las familias, donde se realiza el amor, pese a que hoy "no se aprecia suficientemente". Y cuando hay dificultades y problemas, instó a volver a quienes nos comprenden y nos ayudan sin ningún interés, nuestros padres y hermanos.

"La celebración de hoy nos sirve para poner en relieve todos los valores de la familia. No hay mejor puesto para nacer, para crecer que la familia", afirmó.

Y dirigiéndose a la comunidad en su fiesta patronal, anheló "que por la intercesión de San Francisco, Dios les conceda muchas gracias terrestres y celestiales, de paz, salud y prosperidad".+