Jueves 18 de agosto de 2022

"El gran legado de Juan Pablo II no se puede volver atrás"

  • 16 de octubre, 2015
  • Buenos Aires (AICA)
El licenciado Marco Gallo, director de la Cátedra Pontificia "Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco" de la Universidad Católica Argentina (UCA), destacó hoy que "el gran legado de Juan Pablo II no se puede volver atrás". "Juan Pablo II ha ayudado a los cristianos de todo el mundo a no tener miedo de decirse cristianos, de pertenecer a la Iglesia, de hablar del Evangelio", subrayó citando al papa emérito Benedicto XVI. En un artículo publicado en el diario Clarín aseguró que Juan Pablo II, por su personalidad y elecciones, se convirtió "en el líder de un pueblo transnacional, que se ha ubicado en la encrucijada de contactos globales también fuera de su Iglesia".
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El licenciado Marco Gallo, director de la Cátedra Pontificia "Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco" de la Universidad Católica Argentina (UCA), destacó hoy que "el gran legado de Juan Pablo II no se puede volver atrás".

"Juan Pablo II ha ayudado a los cristianos de todo el mundo a no tener miedo de decirse cristianos, de pertenecer a la Iglesia, de hablar del Evangelio", subrayó citando al papa emérito Benedicto XVI.

En un artículo publicado hoy en el diario Clarín, el licenciado Gallo aseguró que por su personalidad y elecciones el pontífice polaco "hizo del papa de Roma el líder de un pueblo transnacional, que se ha ubicado en la encrucijada de contactos globales también fuera de su Iglesia".

"El catolicismo latinoamericano ha atravesado tiempos difíciles, sobre todo en los años setenta y ochenta, para llegar en el nuevo siglo a expresar el liderazgo de la Iglesia universal con la elección al pontificado de Jorge Bergoglio. Significativamente, es un latinoamericano que decide la canonización de Juan Pablo II", concluyó.

Texto del artículo
Durante la beatificación de Karol Wojtyla, Benedicto XVI reafirmó la grandeza de su antecesor. Para él, Juan Pablo II "ha ayudado a los cristianos de todo el mundo a no tener miedo de decirse cristianos, de pertenecer a la Iglesia, de hablar del Evangelio".

Juan Pablo II ha trazado una línea de acción de la cual no se puede volver para atrás. Los años wojtylianos no han fortalecido solamente la cuestión de un trato pastoral y de accesibilidad personal al pontífice que también Pío XII, Juan XXIII y Pablo VI habían logrado cada uno a su manera, sino que con la llegada de Wojtyla a la cátedra de San Pedro el pontífice ha devenido en líder global.

Juan Pablo II, no solo con su personalidad, sino con sus elecciones, ha hecho del papa de Roma el líder de un pueblo transnacional, que se ha ubicado en la encrucijada de contactos globales también fuera de su Iglesia. De hecho durante casi quince años, este Papa que venía de la Europa de los totalitarismos y de la Guerra Fría, ha sido el pontífice del naciente mundo globalizado. Es un aspecto decisivo de su pontificado: Juan Pablo II nace y actúa como Papa de la Guerra Fría, pero deviene el papa de la globalización. ElPapa Francisco hoy es el pontífice que puede gobernar el proceso de globalización gracias al legado universalista dejado por Karol Wojtyla.

Decisivo ha sido el primer viaje internacional, el de México en 1979, a la asamblea de los obispos latinoamericanos en Puebla, donde tomó distancia de la ideologización de la fe. El contacto con el pueblo mejicano confirma su visión: la historia de la Iglesia y la historia de un pueblo tienen una relación intensa.

La etapa latinoamericana del pontificado de Juan Pablo II es un aspecto de gran relieve por el compromiso personal que el Papa polaco pone en el continente. Justamente en estos días la Cátedra Pontificia de la UCA junto con la Fundación Adenauer presenta un volumen sobre las mediaciones y transiciones pacíficas en América Latina durante el pontificado de Juan Pablo II.

El catolicismo latinoamericano ha atravesado tiempos difíciles, sobre todo en los años setenta y ochenta, para llegar en el nuevo siglo a expresar el liderazgo de la Iglesia universal con la elección al pontificado de Jorge Bergoglio. Significativamente, es un latinoamericano que decide la canonización de Juan Pablo II.+