Mons. Azpiroz instó a ser constructores de una 'cadena de unión más fuerte que las cadenas de la guerra'
- 4 de abril, 2025
- Bahía Blanca (Buenos Aires) (AICA)
El arzobispo de Bahía Blanca hizo un llamado a no dejarse vencer por el odio y a buscar siempre la reconciliación y la paz, evocando las palabras de Juan Pablo II en su última visita a la Argentina.
El arzobispo de Bahía Blanca, monseñor fray Carlos Azpiroz Costa OP, celebró el pasado 2 de abril una misa en la catedral Nuestra Señora de la Merced, con motivo de los 43 años de la Gesta de Malvinas, en recuerdo de los difuntos y de los 20 años de la Pascua de San Juan Pablo II. Durante su homilía, el prelado trazó una conexión entre estos eventos históricos, recordando la visita del Papa a la Argentina en junio de 1982, en pleno conflicto bélico, cuando ofreció palabras de consuelo y esperanza al pueblo argentino.
Monseñor Azpiroz destacó la importancia de un salmo que San Juan Pablo II solía citar en ese momento, invitando a la reflexión sobre el paso del tiempo: "Enséñanos a calcular nuestros años para que nuestro corazón alcance la sabiduría". Esta cita sirvió de base para profundizar cómo, al celebrar aniversarios o recordar a los seres queridos que ya no están, el ponderar sobre el tiempo transcurrido permite encontrar sabiduría y no dejarlo pasar sin un propósito.
El arzobispo abordó a continuación el concepto de la vocación universal recibida por todos en el bautismo. En este sentido, recordó que la vocación verdadera trasciende el beneficio personal y tiene un propósito más grande: "La vocación no es solo para mí, sino para todos", afirmó, un llamado que va más allá de los intereses propios.
En su reflexión, el prelado también se refirió a la Pasión de Cristo, entendida como un camino de sufrimiento y entrega total. En este contexto, recordó cómo Jesús, al sanar al paralítico en el día sábado, manifestó la total obediencia y transparencia con la voluntad del Padre, un modelo de vocación que los cristianos deberían seguir.
En relación a la memoria de la Guerra de Malvinas y los desafíos que atraviesa la sociedad argentina, el arzobispo hizo un llamado a no dejarse vencer por el odio, evocando las palabras del Papa Juan Pablo II en su última visita a la Argentina: "No dejen que el odio marchite las energías generosas". Monseñor Azpiroz instó a los presentes a ser constructores de una "cadena de unión más fuerte que las cadenas de la guerra", buscando siempre la reconciliación y la paz.
La misa culminó con un mensaje de esperanza y unidad, invitando a todos los fieles a reflexionar sobre su vocación, el compromiso con la paz y la importancia de vivir de acuerdo con los valores cristianos, incluso en medio de los momentos de sufrimiento y dificultad.+