Con un enriquecedor trabajo en grupos y diálogo común, los sacerdotes compartieron sus reflexiones y experiencias acerca de la misión pastoral que cada día se lleva adelante en las comunidades.
Junto a Mons. Adolfo Canecín, piden la aparición con vida del niño y afirman que el caso compromete "a trabajar denodadamente por una cultura de la prevención ante la trata y otros flagelos".
Fue durante el encuentro del clero al que convocó el obispo local, Mons. Juan Liébana. Los temas abordados fueron el diaconado permanente y la Pastoral Juvenil y Vocacional.
Se llevaron a cabo en la casa de retiros de Villa Cura Brochero, junto a la cual descansan los restos del santo argentino, a quien los sacerdotes encomendaron su vida, su ministerio y sus comunidades.