María es la más insigne cumplidora del mismo. Su amor maternal la asocia, como a nadie, al amor redentor de Cristo", destacó el arzobispo emérito de Corrientes en su sugerencia para la homilía.
Ante este escenario, el arzobispo emérito de Corrientes anticipó que "se sucederán las fluctuaciones más contradictorias, hasta que Cristo ponga las cosas en su lugar y se produzca la paz".
El arzobispo emérito de Corrientes recordó que los cristianos recibieron la misión de evangelizar al mundo, por lo que afirmó que el deber de los auténticos creyentes es "transparentar a Cristo".
"Para eso se necesita que el Evangelio sea proclamado al mundo, sin temerosas simulaciones ante las amenazas de quienes se consideran poseedores de la razón", afirmó el arzobispo emérito de Corrientes