La misa fue presidida por el obispo de Quilmes, monseñor Carlos Tissera, y concelebrada por el presbítero Armando Dessy, capellán de ese centro de recuperación para personas con adicciones.
El obispo de Goya celebró allí la Eucaristía y compartió con las mujeres que se recuperan de sus adicciones. Invitó a "contemplar al Niño Jesús, expresión plena del amor de Dios para la humanidad".
Funcionará en las instalaciones de una escuela cedida por el gobierno provincial. La gestión y la dirección espiritual estará a cargo de los misioneros de Fazenda de la Esperanza.
En el 40º aniversario de la fundación de esa asociación, Francisco señaló que la indiferencia, uno de los grandes desafíos del mundo actual, puede contrarrestarse con la esperanza.