En el segundo domingo de Cuaresma, León XIV afirmó que Cristo ilumina el dolor humano y revela el don de la salvación mediante el misterio de la Transfiguración.
En el Ángelus dominical, el pontífice expresó su profunda preocupación por los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán y pidió retomar el diálogo para evitar una tragedia mayor.