El pontífice celebró la misa en Santa María de la Presentación, en la periferia de la capital italiana, y mantuvo encuentros con niños, jóvenes, enfermos y voluntarios de Cáritas.
"No es tiempo de oposiciones entre un templo y otro, entre 'nosotros' y 'los otros' pues los adoradores que Dios busca son hombres y mujeres de paz", manifestó León XIV previo al rezo del Ángelus.