Sábado 24 de octubre de 2020

Mons. Urbanc: "Viviremos este tiempo con más esperanza, con un propósito"

  • 27 de agosto, 2020
  • San Fernando del Valle de Catamarca (AICA)
La diócesis de Catamarca recibió con júbilo el anuncio de la beatificación de Fray Mamerto Esquiú. El obispo diocesano brindó una conferencia esta mañana. La ceremonia será el 13 de marzo de 2021.

Al conocerse oficialmente la noticia de que Fray Mamerto Esquiú será beatificado el próximo 13 de marzo de 2021 en Catamarca, en la mañana del jueves 27 de agosto, se escuchó el repiqueteo de las campanas de la catedral Nuestra Señora del Valle, del templo franciscano y de otros templos de la ciudad, como signo de festejo y júbilo.

El obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc , brindó una conferencia de presa en la sede del obispado, acompañado por el flamante vicario general, presbítero Julio Murúa; el fraile de la comunidad Franciscana local, Pablo Reartes; y el profesor Mario Vera, historiador y difusor de la figura de Esquiú.

“Esta es una hermosa noticia, que venimos esperando desde hace tiempo y nos va a ayudar a vivir todo este tiempo de pandemia con más esperanza, más alegría; con un ideal; con un propósito”, dijo el obispo al comenzar. Asimismo, dijo que en julio se conformó una Comisión Diocesana para la organización de la ceremonia, encabezada por el vicario general, y que trabajará coordinadamente con la Comisión Franciscana conformada con anterioridad.

“Esta Comisión Diocesana tiene un miembro de la arquidiócesis de Córdoba, puesto por el arzobispo de Córdoba, porque Fray Mamerto ha sido obispo de Córdoba. La arquidiócesis ha cedido sus derechos a la diócesis de Catamarca porque es donde nació y murió, así que nos queda el gran honor a los catamarqueños, de asumir esta responsabilidad de la ceremonia de beatificación ”, aseveró monseñor Urbanc.

Del mismo modo, agradeció a quienes trabajaron en la Causa en el curso de los años, resaltando que providencialmente “el 13 de marzo del año que viene se van a cumplir ocho años de la elección del papa Francisco, y esto nos debe causar una gran alegría ”. Los detalles de la Comisión Diocesana Esquiú fueron brindados por el Padre Julio Murúa, quien leyó parte del decreto de designación.

Sus miembros son el presbítero Julio Alejandro Murúa (presidente), el padre Dante Simón SDB, de la arquidiócesis de Córdoba; el presbítero Carlos Gabriel Robledo, párroco de San José, de Piedra Blanca; el presbítero Domingo Martín Chaves, párroco de San Roque, de Recreo; fray Eduardo Pablo Reartes OFM y el profesor Mario Daniel Vera.

El franciscano Reartes transmitió “la alegría, la felicidad de todos los frailes de la Argentina, del provincial Fray Emilio Luis Andrada, del guardián del convento franciscano en Catamarca, Fray Eligio Bazán, y todos los frailes, porque se ha hecho realidad una causa de beatificación muy extensa, que llevó 94 años; y uno de los frailes que más trabajó en esta causa fue Mario Fuenzalida ”, dijo al mencionar al fraile fallecido en los últimos días.

También destacó “la alegría que nos comparte la gente en la calle”, a la vez que agradeció a Dios "que pronto vamos a tener como beato a nuestro querido Fray Mamerto Esquiú, quien tiene un mensaje muy lindo para estos tiempos, para los jóvenes , para las familias, para el cuidado de la Casa Común, para la constitución de las leyes justas, y todo aquello que tenga que ver con la paz social en este momento tan difícil ”. Finalmente, llamó a que“ preparemos el corazón en este tiempo que nos queda; difundamos las virtudes heroicas de Fray Mamerto, como fraile, como ciudadano y como patriota ”.

Por su parte, el historiador Mario Vera recordó “a aquellos hombres y mujeres que durante el siglo XX y esta parte del siglo XXI han trabajado por difundir la vida, la obra, el pensamiento y la imagen de nuestro ilustre fraile catamarqueño, y murieron sin tener la dicha que seguramente vamos a tener nosotros el 13 de marzo, de participar de la ceremonia de beatificación ”.

Además, invitó a que “nos preparemos, no sólo materialmente sino espiritualmente para la ceremonia de beatificación; a leer a Fray Mamerto Esquiú; a conocer su vida, y si es posible a imitarlo. Las palabras, el ejemplo y las virtudes de Esquiú tienen todo lo necesario para que seamos buenos cristianos, buenos ciudadanos; y, sin duda, esa fogosa palabra de Esquiú puede encender el más puro amor a la Patria. Porque Fray Mamerto Esquiú fue un hombre muy importante del siglo XIX, pero es una figura imprescindible para los argentinos del siglo XXI ”.