Sábado 25 de junio de 2022

Una mirada de fe al camino que se inicia con el Domingo de Ramos

  • 12 de abril, 2014
  • Santa Fe
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, pidió comenzar el camino que se inicia el Domingo de Ramos "con una mirada de fe, para no quedarnos solo con el relato de lo que acontece, sino descubrir en estos acontecimientos el alcance de una ?misión? que tiene su origen en el amor de Dios, que ha enviado a su Hijo al mundo para salvarlo. También es necesario descubrirnos como destinatarios personales de este envío, para vivir de un modo pleno el sentido de esta ?hora? de Jesús". "No ser solo espectadores de un acontecimiento histórico, sino personas conscientes de la actualidad de un hecho que permanece en el tiempo, y que se nos ofrece como el gesto definitivo del amor de un Dios que no abandona a sus hijos", advirtió.
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El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, recordó que "el ingreso a Jerusalén que celebramos este Domingo de Ramos nos muestra la alegría mesiánica del pueblo que esperaba la salvación y, también, la indiferencia de una clase dirigente instalada en sus pequeñas seguridades".

"Jesús inicia en este clima de alegría y de esperanza el camino de su ?hora?, que va a cumplirse en un juicio de acusaciones, desprecio y muerte", señala en su alocución semanal.

El prelado sostuvo que "es importante iniciar este camino con una mirada de fe para no quedarnos solo con el relato de lo que acontece, sino descubrir en estos acontecimientos el alcance de una ?misión? que tiene su origen en el amor de Dios, que ha enviado a su Hijo al mundo para salvarlo. También es necesario descubrirnos como destinatarios personales de este envío, para vivir de un modo pleno el sentido de esta ?hora? de Jesús".

"No ser solo espectadores de un acontecimiento histórico, sino personas conscientes de la actualidad de un hecho que permanece en el tiempo, y que se nos ofrece como el gesto definitivo del amor de un Dios que no abandona a sus hijos", advirtió.

Monseñor Arancedo destacó que "en la celebración ?actualizamos? un hecho histórico. ¿Qué significa esto? Significa que aquello que aconteció una vez no queda en el recuerdo como un hecho del pasado, sino que es una realidad viva que se actualiza en el tiempo".

"Cuando el autor de la carta a los Hebreos nos dice que: ?Jesucristo es el mismo ayer y hoy, y lo será para siempre?, está definiendo el alcance y la actualidad de Jesucristo. Por ello, no hay una era post-cristiana. Existe, sí, la necesidad de actualizar en cada época la presencia de Jesucristo que sigue siendo nuestro ?Camino, Verdad y Vida?".

"No nos quedamos con el testimonio de un gran hombre, sino que celebramos la presencia actual de Jesucristo que sigue actuando de un modo único y real por su Palabra y su Gracia. Cuando despojamos a Jesucristo de su misión y dimensión divina empobrecemos, también, la vida y la esperanza del hombre", agregó.

Por último, monseñor Arancedo pidió disponerse para "participar de su ?hora? con un corazón abierto y generoso, para contemplarlo, seguirlo y descubrirnos como destinatarios de su misión" e invitó a participar de las celebraciones en sus comunidades para "unirnos al Señor y participar de su ?hora?, que es la fuente de nuestra Vida".+

Texto completo del micro radial