Jueves 9 de diciembre de 2021

Un signo de esperanza: Retornó la primera familia cristiana a la llanura de Nínive

  • 1 de febrero, 2017
  • Teleskuf (Irak)
El patriarca caldeo, mar Louis Raphael Sako y la comunidad cristiana iraquí celebró, el 30 de enero, el primer retorno de una familia cristiana a Teleskuf, una de las ciudades por mucho tiempo controlada por el Estado islámico. Se trata de un acontecimiento histórico, señalan, porque marca el retorno de los cristianos a una de las tantas ciudades de la llanura de Nínive, en el norte del país, que habían caído en manos del estado islámico (EI) en el verano de 2014. Un período oscuro, caracterizado por muertes, destrucción de iglesias y de casas, centenares de miles de fieles debieron huir y sólo en los últimos meses, registró un cambio de situación con el inicio de la ofensiva del ejército iraquí y de las milicias kurdas.
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El patriarca caldeo, mar Louis Raphael Sako y la comunidad cristiana iraquí celebró, el 30 de enero, el primer retorno de una familia cristiana a Teleskuf, una de las ciudades por mucho tiempo controlada por el Estado islámico. Se trata de un acontecimiento histórico, señalan, porque marca el retorno de los cristianos a una de las tantas ciudades de la llanura de Nínive, en el norte del país, que habían caído en manos del estado islámico (EI) en el verano de 2014. Un período oscuro, caracterizado por muertes, destrucción de iglesias y de casas, centenares de miles de fieles debieron huir y sólo en los últimos meses, registró un cambio de situación con el inicio de la ofensiva del ejército iraquí y de las milicias kurdas.

En una entrevista con AsiaNews, el primado caldeo manifestó "alegría" y "satisfacción" por este acontecimiento y auspició que sea sólo la primera de muchas familias que pueden finalmente abandonar los campos de refugiados de Erbil y del Kurdistán iraquí, para poder volver a sus tierras, a sus casas.

La primera familia en volver a Telekuf está constituida por seis personas. El jefe de la familia, Naóiq Quliaqus Atto, la esposa y tres hijos. A éstos se agrega también el hermano del hombre.

"Volvieron a su casa ?explicó el patriarca a AsiaNews- después de haber vivido dos años y medio como refugiados en un centro de Dohuk. El padre Salar Bodagh, responsable del comité de reconstrucción fue quien recibió a la familia. Esto es realmente un signo de esperanza para muchos otros".

Después de las graves y sistemáticas violencias realizados por los yihadistas del EI, en las últimas semanas (el área oriental liberada de Mosul y los pueblos de la llanura de Nínive iniciaron un lento proceso de vuelta a la normalidad. Para permitir el total retorno de los evacuados es necesario primero reconstruir las casas y asegurar los terrenos, que están llenos de minas colocadas por los yihadistas antes de darse a la fuga.

De aquí los repetidos pedidos del patriarca a las autoridades y a los líderes internacionales para que se proceda realmente en una obra de reconstrucción en una prospectiva de unidad y pluralismo entre las diversas almas que pueblan la región, tanto de religión como de etnia. Mar Sako auspicia que Mosul y Nínive se conviertan en el futuro en un verdadero modelo de vida en comunidad y libertad religiosa.

Según un censo de 1987, en Irak había 1,264 millones de cristianos, hoy reducidos a poco menos de 500 mil. En particular en Mosul y en la planicie antes de la llegada del EI había unos 130 mil fieles; hoy unos 90 mil dejaron la zona luego de la persecución.

Sobre el retorno a la normalidad el patriarca aseguró que "no se necesitan tropas extranjeras para proteger a los pueblos y zonas de la Llanura de Nínive donde antes o después podrán volver los cristianos que vivían allí antes de agosto del 2014", en referencia a las propuestas de aquellos que sostienen la necesidad de involucrar a los ejércitos extranjeros y a coaliciones militares internacionales para asegurar el re asentamiento de los refugiados cristianos en esas tierras, mientras continúa la ofensiva para expulsar a los yihadistas del Daesh también de Mosul, su último bastión en territorio iraquí.

Por otra parte el primado de la Iglesia caldea admite sí la posible utilidad de una delegación de las Naciones Unidas o de observadores de la Comunidad Europea para supervisar y fomentar el retorno de los cristianos de la Llanura de Nínive a sus hogares, vigilando para evitar cualquier violación posible. Al mismo tiempo que hace especial hincapié en el rechazo ante cualquier "acoso extranjero", y también rechaza la perspectiva de institucionalizar "milicias cristianas" organizados sobre una base confesional, fuera del marco proporcionado por las instituciones civiles y militares nacionales.+