Martes 30 de noviembre de 2021

120º aniversario de la inauguración del templo ortodoxo ruso de la Santísima Trinidad

  • 15 de octubre, 2021
  • Buenos Aires (AICA)
Presentaron el libro "La Iglesia Ortodoxa Rusa de Buenos Aires: historia y estética de su templo y memoria identitaria de su comunidad", del historiador y patrimonialista Oscar Andrés De Masi
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En coincidencia con el 120º aniversario de la inauguración y consagración del templo ortodoxo ruso de la Santísima Trinidad fue presentado el domingo 10 de octubre el libro “La Iglesia Ortodoxa Rusa de Buenos Aires: historia y estética de su templo y memoria identitaria de su comunidad”, cuyo autor es el historiador y patrimonialista argentino Oscar Andrés De Masi.

La publicación, profusamente ilustrada con fotografías de época, fue auspiciada por la Hermandad Ortodoxa San Sergio y editada por Ágape Libros.

La primera parte contiene un relato en clave histórica acerca de los orígenes de los primeros grupos de ortodoxos radicados en Buenos Aires desde la segunda mitad del siglo XIX, en su mayoría griegos, montenegrinos, serbios, dálmatas, búlgaros, sirios y libaneses. Curiosamente, eran pocos los rusos. Sin embargo, al amparo de la corte del Zar Alejandro III, lograron no sólo la creación de la Iglesia Ortodoxa adscripta a la Legación Imperial, sino también una posición de liderazgo de esa incipiente presencia ortodoxa en el país. La construcción del templo, según el proyecto del arquitecto del Santo Sínodo Mihail Timofeievich Preobraszensky, marcó, con sus vistosas cúpulas frente al parque Lezama, la visibilización de ese rito, en el cuadro de la diversidad religiosa de la Argentina cosmopolita.

La segunda parte traza la semblanza biográfica y la síntesis de la acción ejecutiva del padre Constantin Izrastzoff, el sacerdote ruso llegado a los 26 años que se propuso levantar un templo acorde con la dignidad del rito ortodoxo. Dadas las dificultades del crédito local luego de la crisis del 90, debió acudir a la corte imperial, entonces en cabeza del zar Nicolás II, para obtener las ayudas necesarias.

Ese sacerdote predicó incansablemente en San Petersburgo y en Moscú, y logró reunir así los recursos suficientes. Desde ese momento, el padre Izrastzoff se convirtió en una figura de referencia en nuestro país, no sólo en el plano pastoral, sino, también, en el plano diplomático, contribuyendo luego a la salvación de numerosos compatriotas suyos que emigraron desde Rusia tras la revolución bolchevique y, más tarde aún, luego de la Segunda Guerra Mundial.

La tercera parte se refiere a los aspectos de la arquitectura del edificio, cuyos planos debieron ser ajustados in situ por el reconocido arquitecto Alejandro Christophersen, y que puso una nota de exotismo en el paisaje urbano del barrio porteño de San Telmo. Sus cúpulas bulbosas (llamadas popularmente “cebollas”), su frontispicio mixtilíneo, y los tesoros de su equipamiento litúrgico son notas de singularidad de este bien patrimonial que goza de la categoría de monumento histórico artístico nacional.

Por último, el autor ofrece una síntesis del desarrollo posterior de esa comunidad y la paulatina diferenciación respecto de otros grupos ortodoxos que comenzaron a levantar templos propios de acuerdo a cada nacionalidad. Sin embargo, la iglesia del Parque Lezama siguió siendo el hito de identidad fundacional.

La labor de investigación de Oscar De Masi ha sido, como es habitual en su producción, rigurosa, ya que ha espigado en los documentos originales que se conservan en el archivo de la Catedral ortodoxa, junto a otras fuentes de época. También puede considerarse como un acierto la selección de fotografías. De este modo, se ofrece a los lectores un libro que llena un vacío en nuestra bibliografía acerca de la diversidad de cultos.

El arcipreste Alejandro Iwaszewicz, al frente de esa comunidad, escribió palabras de introducción y de bendición, destacando los valores espirituales que ese santuario sigue enalteciendo y el servicio de fe que sigue prestando. Expresa que ese templo “fue y sigue siendo estandarte místico de una Rusia que ya no existe, sino en los iconos”.

Por su parte, el arquitecto Julio Cacciatore preparó un breve prólogo, en el cual, además de reflexionar acerca de la gestación del templo, destaca que “la investigación y difusión del patrimonio material e inmaterial constituye una sostenida vocación del autor del libro, que ofrece con este trabajo un aporte  original y riguroso”.

La obra puede adquirirse en la Iglesia Ortodoxa Rusa de la calle Brasil 315, tel. (011) 4361-4274 o en las sucursales de Ágape Libros. En la ciudad de Buenos Aires, Ágape tiene su sede central en  Avda. San Martín 6863, tel. 4571-6001, comercial@agape-libros.com.ar . En el microcentro porteño tiene una sucursal en Esmeralda 755, tel. (011) 4328-4606, correo electrónico:  esmeralda@agape-libros.com.ar +