Viernes 22 de octubre de 2021

Semana Social: "Contra la pobreza, más trabajo y menos limosna"

  • 25 de junio, 2018
  • Mar del Plata (Buenos Aires)
En el marco de la Semana Social de Mar del Plata, Hugo Godoy (secretario gremial de ATE), Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Gildo Onorato (CTEP) y la diputada Graciela Camaño, coincidieron en que la mejor forma de luchar contra la pobreza es "más trabajo y menos limosna". En tanto, monseñor Fernando Maletti, obispo de Merlo-Moreno y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (Cepas) destacó los cinco proyectos de ley en ese sentido: emergencia alimentaria, integración urbana, infraestructura social, emergencia en adicciones y agricultura familiar.
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El quinto y último panel de la Semana Social 2018, que organizó la Comisión Episcopal de Pastoral Social (Cepas) en el hotel Intersur 13 de Julio de Mar del Plata, se refirió a la relación entre el trabajo y la pobreza en la Argentina.

Participaron del panel Hugo Godoy, secretario gremial de ATE; Daniel Menéndez de Barrios de Pie; Gildo Onorato de la CTEP, Graciela Camaño, diputada nacional. Moderó Federico Berardi de la pastoral social y el cierre estuvo a cargo de monseñor Fernando Maletti, obispo de Merlo-Moreno y miembro de la Cepas.

Godoy recordó las tragedias del submarino ARA San Juan y del buque pesquero desaparecido "El Repunte", y las atribuyó a "una desidia" y a "una destrucción sistemática de la industria que está derruida y flotas de barcos que tienen más de 60 años".

"Quisiera convertir la consigna en una pregunta, no hay democracia plena con 30% de población en pobreza y que padecen hambre en un país rico como el nuestro. Asumamos que la generación de la pobreza es una decisión consciente de los poderosos para condenar a nuestros pueblos y evitar que se desarrollen con autonomía y soberanía. Es tiempo de que abordemos el tema de la riqueza y cómo se distribuye en nuestro país. En la Argentina el problema es la inequidad que se genera", sostuvo.

"Así como decimos que la pobreza es un hecho producido por los poderosos, decimos que la organización precaria del trabajo es una forma de debilitar la capacidad de los trabajadores. La tercera cuestión tiene que ver con la organización de los trabajadores. No podrá haber democracia participativa cierta si no hay nuevas organizaciones sociales", advirtió, y agregó: "El problema del Estado no es un problema de ajuste, sino de generación de recursos. Tenemos que generar un mecanismo de distribución de la riqueza".

Menéndez señaló: "Pocas veces nos encontramos dialogando, muchas veces nos encontramos en la resolución de problemas con la gente de la Pastoral Social. Es tiempo de no callarnos y de mostrarnos preocupados, porque lo que está en juego es la nueva oleada de pobreza por las acciones que se vienen realizando".

"En el mundo del trabajo se consolidó una nueva estructura. Se propone desde los distintos gobiernos que la salida es el asistencialismo como respuesta a la precarización del trabajo".

"Nos condenan a perder ingresos por tanto a perder dignidad. El asistencialismo fracasa. Necesitamos una economía popular que dé respuestas para mejorar ingresos y vivir dignamente. Lo que hay son estrategias originales para sobrevivir al fracaso del trabajo", reflexionó.

Onorato dijo que "han sido muy fructíferas estas jornadas", porque "en principio se habla del paradigma tecnocrático: efectivamente ahí está el gran problema que hay que resolver. Este paradigma también nos quiere robar a la familia como núcleo primario".

"El crecimiento económico por sí mismo no resuelve el problema de la pobreza. Hemos creado trabajo donde no había nadie, donde estaba el descarte social, con los nuevos movimientos populares. Y por eso tenemos la certeza de que estamos en el camino correcto, porque fuimos encontrando la solidaridad, la dignidad, la unidad", manifestó.

"Tenemos que terminar con los subsidios. No puede ser que ganen más con un subsidio que con un empleo, y así muchos no tengan los derechos que tienen garantizados los trabajadores. Advertimos al gobierno que queremos la paz con justicia social", enfatizó.

Camaño manifestó que "habitualmente se produce mucho ruido con las definiciones de la Pastoral Social cuando hay problemas porque la Iglesia siempre dice la verdad. Fue la Iglesia la que dio el primer sacudón social, no sólo con la encíclica sobre los cambios políticos Rerum novarum de 1891, sino también con Quadragesimo anno en 1931".

"Hoy, estamos a la búsqueda del trabajo decente. Los planes sociales nacen de un discurso perverso para no darle la entidad de trabajadores, sino de vagos. Este sistema se alegra cuando hay despidos", señaló Camaño y subrayó: "El FMI nos va a llevar a un ajuste mayor del que ya estamos".

"Está claro dónde está el problema. Tenemos un problema muy serio. La pobreza que nosotros creemos que declarándola de emergencia la resolvemos. Se resuelve con una dirigencia política que la ponga como prioridad", afirmó la diputada, pero aclaró: "Nosotros no venimos acá a hablar mal del gobierno de turno, porque esto viene de antes, y hay que mirarlo con una mirada universal".
"Esta Semana Social, toma el concepto de democracia. Y democracia es representación, y esta conlleva dos obligaciones: la del elector y la del político. La democracia corre riesgo cuando el sistema no logra representar las oportunidades de todos", concluyó.

El cierre del panel estuvo a cargo de monseñor Maletti, quien realizó un repaso por las distintas ponencias señalando que han sido "muy fuertes, contundentes y claras las expresiones de los distintos panelistas. Es como un poliedro con distintos aspectos. Impulsar el deseo de cambio, vivir bien con la madre tierra, defender la tierra y la soberanía alimentaria, combatir la discriminación, poner la ciencia y la tecnología al servicio de los pueblos, entre otras".

"Estamos en el ámbito de una pastoral de la Iglesia. La Pastoral Social no es una ONG ni una fundación, sino que es la presencia de la Iglesia en el campo de lo social. No nos podemos sustraer a la pretensión de que se transformen las estructuras económicas y lo segundo, la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención pastoral. Mons. Romero decía que la marginación religiosa es la exclusión social más hiriente", expresó.

Para finalizar, monseñor Maletti resaltó los cinco proyectos de ley que fueron mencionados durante las exposiciones precedentes en toda la Semana Social: emergencia alimentaria; integración urbana; infraestructura social; emergencia en adicciones; agricultura familiar.

Más información en http://www.facebook.com/ComisionEpiscopaldePastoralSocial/ y en www.semanasocial.org.ar.+