Jueves 19 de mayo de 2022

San Ramón Nonato: Mons. Zanchetta llamó a construir la Patria desde el bien común

  • 1 de septiembre, 2016
  • San Ramón de la Nueva Orán (Salta) (AICA)
El obispo de Orán, monseñor Gustavo Zanchetta, presidió este 31 de agosto el tedeum en la catedral local por los 222 años de la fundación de San Ramón de la Nueva Orán, la última ciudad fundada en América por los españoles, y la misa y procesión en honor al patrono San Ramón Nonato, en la que afirmó que es tiempo de "misericordiar" para cambiar algunos criterios. El prelado llamó a valorar los orígenes y el presente, para construir el futuro, y recordó que el papa Francisco exhorta a convertir "corazones duros, pechos fríos y dedos acusadores que confunden justicia con venganza, en un renovado tiempo de gracia".
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El obispo de Orán, monseñor Gustavo Zanchetta, presidió este 31 de agosto el tedeum en la catedral local por los 222 años de la fundación de San Ramón de la Nueva Orán, la última ciudad fundada en América por los españoles, y la misa y procesión en honor al patrono San Ramón Nonato, en la que afirmó que es tiempo de "misericordiar" para cambiar algunos criterios.

El prelado destacó que este nuevo aniversario de la ciudad coincide con el Bicentenario de la Independencia de la Patria, al que consideró "un tiempo que invita a estudiar la historia" y valorar los orígenes y el presente, porque ?aseguró- "construir un futuro exige mirar hacia adelante, pero honrando lo bueno y mirando la historia".

Delante del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, y el intendente de San Ramón de la Nueva Orán, Lara Gross, el obispo recordó que el papa Francisco exhorta a cambiar "paradigmas demasiado anquilosados" y convertir "corazones duros, pechos fríos y dedos acusadores que confunden justicia con venganza, en un renovado tiempo de gracia que podamos ofrecer a la sociedad como compromiso estable y duradero - o más bien ? como estilo de vida que incentive, contagie y entusiasme".

"Hermanos, necesitamos con urgencia cambiar demasiados paradigmas que tenemos como absolutos en nuestra convivencia social. Es urgente darnos cuenta que es mucho mejor procurar tener alma de pobres y no un espíritu cargado de soberbia, rencor y altanería. Que es más constructivo obrar con paciencia y aprender a respetar los tiempos de la gente con tolerancia y respeto, que imponer los propios criterios con autoritarismo", sostuvo.

"Es indispensable tener hambre y sed de justicia en lugar de avidez de poder y de venganza. Es prioritario forjar en nosotros entrañas de misericordia, porque de otra forma no tendremos derecho a reclamarla y menos a exigirla", agregó.

El obispo consideró que "hacen falta hoy muchos corazones puros, capaces de descontaminarse de la avaricia, la seducción del poder temporal, la arrogancia, la soberbia, y la ya tantas veces probada indiferencia que nos ha llevado a olvidar que en definitiva somos todos seres humanos" y subrayó que "para ser llamados hijos de Dios, hemos de velar y trabajar por la paz, ese don tan grande que es fruto de la justicia, la cual no se conquista confundiéndola con venganza, y menos aún se la manipula para disfrazar la corrupción".

Monseñor Zanchetta dijo que el conflicto laboral reciente de los trabajadores azucareros, que se prolongó por más de setenta días, dejó "muchas enseñanzas que con, el paso del tiempo, hemos de reflexionar para seguir aprendiendo a construir la Patria desde uno de los pilares fundamentales que la sustentan: el bien común".

En este sentido, el intendente Lara Gross aseguró que monseñor Zanchetta "puso todo su esfuerzo en mediar entre la empresa El Tabacal y el sindicato de azúcar, su trabajo conciliatorio fue determinante, para solucionar el conflicto con los trabajadores".+

Texto completo del tedeum

Texto completo de la homilía