Jueves 23 de septiembre de 2021

República Centroafricana: Un obispo pide rezar por el cese de la violencia

  • 12 de enero, 2021
  • Bangassou (República Centroafricana) (AICA)
El obispo de Bangassou, en el sudeste de la República Centroafricana, monseñor Juan José Aguirre, pidió rezar por la paz y el fin de la violencia en la región.
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Tras la toma de la ciudad de Bangassou por rebeldes contrarios al gobierno electo, el obispo local, monseñor Juan José Aguirre Muñoz MCCJ, pidió a los fieles de todo el mundo rezar por la paz y el fin de la violencia en la región, ubicada en el sudeste de la República Centroafricana.

El pasado 4 ded enero, el obispo comboniano de origen español brindó unas declaraciones a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada. Allí narró la realidad de la violencia que el país africano vive durante las últimas semanas, luego de que grupos armados rebeldes contrarios al gobierno atacaron y tomaron por la fuerza este territorio.

ACN explicó que un grupo rebelde antigubernamental llamado Coalición de Patriotas para el Cambio (CPC), dirigida por “cinco señores de la guerra” y cuyos miembros son en su mayoría “extranjeros del Níger, Chad o Sudán”, llevan saqueando el país desde hace años y ahora acusan al gobierno electo de haber manipulado las elecciones del 27 de diciembre. 

El obispo denunció que los rebeldes han atacado varias ciudades y ahora controlan no solo Bangassou, sino gran parte del país. Sin embargo, la violencia no terminó, pues “los combates continúan en varias partes de la ciudad”. 

Los soldados del gobierno de Bangassou, explicó, "aguantaron durante el 3 de enero múltiples ataques a la ciudad, hasta que el fuego cruzado los dejó sin munición y huyeron”. Ante esto, muchos ciudadanos escaparon al Congo, país vecino separado de su territorio por un río.

El prelado lamentó que durante la huida algunos niños hayan resultado heridos por "balas perdidas”, y relató que mientras huían al Congo de las quemas y los ataques, los niños fueron víctimas de la violencia. 

“Hasta en su huida los alcanzó la violencia de los agresores”, dijo. Los niños “son inocentes, los miras a los ojos y no saben nada de rebeldes, de mercenarios, de luchas de poder... Sólo oyen los tiros y las ráfagas y se asustan mucho”.

Para el sacerdote, la situación los mantiene en permanente zozobra, pues pese a que los soldados del gobierno han intentado “tranquilizar los ánimos” patrullando, trasladando a las fuerzas armadas, policías y fuerzas de seguridad a su base a la espera de su evacuación, muchas personas, especialmente vulnerables han sufrido las consecuencias de la violencia.

“Hemos pasado una noche tranquila aquí en la misión, en calma tensa, pero un tanque de la Misión Unidimensional Integrada de las Naciones Unidas para la Estabilización en la República Centroafricana (Minusca por sus siglas en francés) compuesta por soldados marroquíes estuvo en los alrededores”.

Monseñor Aguirre denunció que “ya son muchos años de violencia, muerte y destrucción, de cambios de poder e intrigas para dominar un país muy rico en minerales y recursos, pero con una población totalmente hundida en la miseria”.  

Sin embargo, prefiere no entrar en política, y sólo espera que los rebeldes, a quienes llama “los nuevos ‘dueños y reyes’ del lugar, no se ensañen con la población”. Solo pide poder “seguir llevando a cabo su misión de “poner una mirada de ternura entre tanta violencia”.

El prelado dijo que la misión católica de Bangassou es “uno de los pocos enclaves que aguanta a pesar de los embates y la violencia de los últimos días”. Además, de acoger a “niños huérfanos” víctimas de la violencia, también tienen una casa de acogida en otra parte de la ciudad donde cuidan a 50 ancianos de los cuales varios sufren demencia senil.

“Los más vulnerables pagan los platos rotos. Nuestros sacerdotes y religiosas siguen aquí, cada uno en su lugar, dándolo todo, viviendo junto a la gente estos momentos de zozobra. Hay muchos traumas que hay que sanar. Cristo sufriente está detrás de cada uno de ellos. Recen por la paz, recen por nosotros y por mi pueblo”, pidió.

ACN informó que “después de terribles guerras y luchas entre el gobierno y múltiples grupos de milicianos y mercenarios entre 2013 y 2019 con masacres, violaciones y saqueos a la población civil, la República Centroafricana parecía empezar a encontrar calma en 2020. Sin embargo la esperanza se ha visto truncada”.

“Estábamos trabajando en tantos bellos proyectos de reconstrucción del país... Ahora tendremos que volver a empezar muchos de ellos”, lamentó, aunque destacó: “¡Los tiempos del hombre no son los tiempos de Dios!”.

En 2020, la fundación pontificia brindó apoyo a la población con el desarrollo de 22 proyectos en seis diócesis de la República Centroafricana. La mayor parte de la ayuda se destinó para la “subsistencia de sacerdotes y religiosas, y para apoyar la formación de seminaristas”.+