Martes 23 de abril de 2024

Renuncia a la asignación estatal: 'Libertad y generosidad de la Iglesia'

  • 10 de enero, 2024
  • Nueve de Julio (Buenos Aires) (AICA)
Mons. Ariel Torrado Mosconi consideró que la noticia es una buena ocasión para informar acerca de la gestión y proveniencia de los recursos económicos en la diócesis con sus parroquias.
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Ante la finalización del proceso de renuncia a la asignación que la Iglesia recibía por parte del Estado, el obispo de Nueve de Julio, monseñor Ariel Torrado Mosconi, reflexionó:“El Evangelio vivido auténticamente, conjuga admirablemente la libertad con la generosidad para sostener la evangelización, la actividad pastoral y atender a los más pobres”.

El prelado consideró que la noticia es una buena ocasión para informar acerca de la gestión y proveniencia de los recursos económicos en la Iglesia católica de la Argentina en general y en la diócesis con sus parroquias en particular.

Consultado en estos dos sentidos, monseñor  Torrado Mosconi aclaró que "los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina en 2019, decidimos renunciar voluntariamente al aporte concedido por sucesivas leyes  -basadas en el derecho constitucional y como forma de reparación histórica-  que se otorgaba a los obispos, a los seminaristas y a parroquias de frontera".

"Tal renuncia se planteó como un proceso gradual que culminaría el 31 de diciembre de 2023. Lo cual permitiría a las diócesis con menores recursos, ir adaptándose a la situación y buscar otras alternativas para sostener la infraestructura de su misión evangelizadora", fundamentó y puntualizó: "En línea de transparencia, debe decirse que estos aportes significaban, apenas, el 10 % de lo requerido para el sostenimiento básico de dichas comunidades eclesiales. Últimamente era de 55.000 pesos por mes para cada obispo  -generalmente se ayudaba con este monto al funcionamiento de las oficinas de la curia diocesana-  y 3.850 pesos por mes por cada seminarista".

"A esto debe agregarse que, estas partidas, no siempre se recibían en tiempo y forma. Los obispos eméritos (retirados) recibían 98.000 pesos, y cabe aclarar aquí también, que de ninguna manera se trataba de 'jubilaciones de privilegio', como se oyó decir días pasados. Otra cuestión, que nada tiene que ver con la relación 'Iglesia-Estado' son los aportes recibidos por las instituciones educativas, no por ser religiosas sino en tanto son parte de la educación pública de gestión privada, tal como se hace a los que son propiedad de diversas entidades u otras religiones", diferenció.

Monseñor Torrado Mosconi recordó que "es parte del derecho de los padres a elegir la institución para educar a sus hijos. En el mismo sentido, vale la pena aclarar que hay algunos sacerdotes o religiosas que son empleados en tanto docentes, o algún otro tipo de servicio, ellos reciben su sueldo en calidad de tales y no como dádiva o privilegio”.

“Lo anterior, da lugar a informar sobre de dónde provienen y cómo se gestiona el dinero y la administración económica de la Iglesia, sean en las diócesis o parroquias. La vida de la Iglesia y su obra se sostienen básica, fundamental y mayoritariamente con el aporte voluntario y generoso de los fieles", destacó.

"Esta es la realidad más cierta. En honor a la verdad, debe decirse que estos fondos no siempre alcanzan para cubrir las necesidades o llevar adelante la totalidad de las obras. Así y todo, es de destacar que sean los mismos fieles quienes lo sostengan. Al mismo tiempo, debe apreciarse que la gran mayoría de las realidades eclesiales y del clero, viven sobria y austeramente", pidió.

Monseñor Torrado Mosconi consideró que este gesto del episcopado argentino debe ayudar también "a superar mitos, prejuicios y desconocimiento en esta materia" y planteó: "El pequeño aporte dominical de cada fiel o lo dado en cada colecta importante, constituye el sustento de las parroquias y de la diócesis. Algunas colectas como las de Cáritas o Más por Menos son exclusivamente destinadas para los pobres, otras son dirigidas a las misiones en África, o para sostener la presencia de los cristianos en Tierra Santa, etc.

"De manera extraordinaria, algunas donaciones de personas o entidades tanto nacionales como extranjeras, nos han permitido hacer algunas obras de reconstrucción, puesta en valor o reparación de edificios que conforman el patrimonio artístico, cultural y pastoral de esta jurisdicción eclesiástica”, añadió.

De ahora en más
Refiriéndose a cómo encarar el futuro, monseñor Torrado Mosconi evaluó: “Dos tareas se tienen por delante, en esta materia. Una es la de concientizar a los fieles sobre su aporte. La otra consiste en la búsqueda de recursos genuinos para una tarea evangelizadora, actualmente más necesaria y urgente que nunca. Junto a ello, el comunicar los resultados de la gestión económica eclesial, contribuye no solamente a una necesaria transparencia sino también a reafirmar las dos acciones arriba anunciadas”.

Finalmente, a modo de exhortación, reflexionó: “La renuncia al aporte económico proveniente del Estado es un signo de la libertad con que la Iglesia quiere vivir y llevar adelante su misión en esta sociedad. Y ello, conjugado con la generosidad de los fieles, nos ayudará a dar un testimonio coherente del evangelio que tiene a la austeridad y el servicio de los más necesitados como una concreta práctica de nuestra fe”.+