Martes 19 de octubre de 2021

Regina Coeli. La misericordia es la única respuesta del cristiano

  • 19 de abril, 2020
  • Roma (Italia) (AICA)
La misericordia cristiana fue el centro de la reflexión del papa Francisco a la hora del Regina Coeli del segundo domingo de Pascua, fiesta de la Divina Misericordia.
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La misericordia cristiana fue el centro de la reflexión del papa Francisco a la hora del Regina Coeli del segundo domingo de Pascua, fiesta de la Divina Misericordia, instituida hace 20 años por San Juan Pablo II. En la iglesia del Espíritu Santo en Sassia, transformada en santuario de la misericordia, donde además celebró la santa misa, Francisco llamó a las naciones a la afrontar la crisis con solidaridad.



“Que la misericordia cristiana también inspire la justa comunión entre las naciones y sus instituciones, para afrontar la presente crisis de manera solidaria”, expresó el papa Francisco a la hora del Regina Coeli en el segundo domingo de Pascua, fiesta de la Divina Misericordia, desde la iglesia del Espíritu Santo en Sassia, donde por la mañana también celebró la santa misa.



“En este segundo domingo de Pascua fue significativo celebrar la Eucaristía aquí, en la iglesia del Espíritu Santo en Sassia, que San Juan Pablo II quiso como santuario de la Divina Misericordia”, afirmó el Santo Padre iniciando su reflexión.



El Papa indicó cuál debe ser la actitud del cristiano en los momentos de dificultad, como el que está atravesando actualmente la humanidad entera en medio de la emergencia sanitaria provocada por la pandemia, y dijo: “La respuesta de los cristianos en las tempestades de la vida y de la historia sólo puede ser la misericordia: el amor compasivo entre nosotros y hacia todos, especialmente hacia quien sufre, lucha más, está más abandonado... no pietismo, no asistencialismo, sino la com-pasión, que viene del corazón.”



“La misericordia divina viene del corazón de Cristo, de Cristo Resucitado”, afirmó el obispo de Roma y precisó que esta misericordia brota de la herida siempre abierta de su pecho, abierta por nosotros, que siempre tenemos necesidad de perdón y de consuelo”.



Francisco no olvidó “a los hermanos y hermanas de las Iglesias Orientales que hoy celebran la Pascua” y retomando palabras del Evangelio de Lucas los invitó a proclamar juntos: "¡Es verdad, el Señor ha resucitado!". Y añadió: “Especialmente en este tiempo de prueba, ¡sintamos qué gran don es la esperanza que nace del ser resucitados con Cristo!”



Concluyendo, el Pontífice compartió su alegría con “las comunidades católicas orientales que, por razones ecuménicas, celebran la Pascua junto con las ortodoxas”, expresando el deseo de que esta fraternidad sea de consuelo allí donde los cristianos son una pequeña minoría.



Finalmente, invitó a rezar con alegría pascual a la Virgen María, Madre de la Misericordia +.