Martes 30 de noviembre de 2021

Pidieron a Jesús Misericordioso ayuda para "cuidar la vida"

  • 9 de abril, 2018
  • Villa Urquiza (Buenos Aires)
"Jesús Misericordioso, ayúdanos a cuidar la vida", pidieron los fieles que participaron de la fiesta patronal en honor de Jesús Misericordioso, el domingo 8 de abril en el santuario nacional del barrio porteño de Villa Urquiza. "Jesús resucitó y Él es el rostro de la misericordia que nos acompaña en el camino de la vida", expresó el cardenal Poli en la homilía.
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"Jesús Misericordioso, ayúdanos a cuidar la vida", fue el lema de la fiesta patronal en honor de Jesús Misericordioso que se llevó a cabo el domingo 8 de abril en el santuario nacional del barrio porteño de Villa Urquiza (Rivera 4591).

"Este año le pedimos especialmente al Señor el saber cuidar la vida, la propia y la de los demás, desde el principio y hasta el final, en todas sus etapas", detalló el presbítero Juan Bautista Xatruch, párroco del santuario. "Todo esto porque nos reconocemos hijos de un mismo Padre, hermanos de una misma familia, miembros de un mismo pueblo, ciudadanos de una misma nación", agregó.

Los fieles realizaron una procesión por la calles del barrio con el cuadro peregrino de Jesús Misericordioso, seguido de la celebración de la misa presidida por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli.

"Que la alegría de la misericordia dure toda la vida"
"Jesús resucitó y Él es el rostro de la misericordia que nos acompaña en el camino de la vida", expresó el cardenal Poli en la homilía.

"Llevemos a casa en esta vida, la paz y la alegría que nos da la Pascua", pidió y destacó las palabras "resurrección y misericordia". "El primer mensaje de Jesús en el Evangelio según san Juan de este domingo es la paz. La paz que les toca a los apóstoles y a nosotros el corazón porque Jesús ha resucitado y ha hecho nuevas todas las cosas", señaló.

Asimismo, afirmó que este Evangelio "nos viene muy bien" porque "nos compromete". "Jesús no se enojó por la respuesta del apóstol Tomás. Al octavo día, se aparece donde estaban los discípulos y el Señor, sin recriminarlo, sale a su encuentro y admite el desafío. Lo invita a ponerle los dedos en el costado y en las llagas".

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"Nuestra fe, la fe del bautismo, la que decía Mama Antula: ?No te preocupes por la fe, la cuida quien la da, porque nos la regala Dios en el bautismo?, es más fuerte que la fe de los apóstoles", dijo y agregó: "Este Evangelio es para nosotros. Ya hay un anticipo de la alegría porque con su gran misericordia, Jesús quiso aparecerse a ellos y después quedarse con nosotros, en el sacramento, en el Santísimo, en el hermano".

"¡De tantas formas podemos tocar y ver a Jesús!", exclamó. "La misericordia es la vida maestra que sostiene a la Iglesia", manifestó y concluyó: "No perdamos la alegría, Cristo resucitó. Dios misericordioso me quiere hacer sentir la misericordia, pero que dure la vida entera".



La fiesta de la Divina Misericordia
San Juan Pablo II instauró la fiesta de la Divina Misericordia de acuerdo con las revelaciones de Santa María Faustina Kowalska. Se venera especialmente la imagen de Jesús Misericordioso, pintada según la descripción de la religiosa polaca; en ella, Jesús Resucitado aparece con rayos rojos y azules que representan la sangre y el agua que brotaron cuando su Corazón fue abierto con una lanza en la cruz.

Además, otorgó la indulgencia plenaria para los que, cumpliendo debidamente los preceptos, participen ese día de las celebraciones en cualquier iglesia u oratorio.

Información: www.jesus-misericordioso.org.+


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