Sábado 10 de abril de 2021

Mons. Sánchez: "Ser dóciles a la acción del Espíritu de Dios"

  • 24 de febrero, 2021
  • San Miguel de Tucumán (AICA)
Al celebrar la misa del primer domingo de Cuaresma en los estudios de Canal 10, el arzobispo tucumano llamó a la comunidad a "dejarse guiar por el Espíritu del bien".
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El arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, celebró la misa del primer domingo de Cuaresma en los estudios de Canal 10, transmitida para toda la provincia. 

En su homilía, hizo referencia a la Cuaresma como el “tiempo tan especial que el Señor nos presenta para prepararnos a su misterio pascual”. Recordando los 40 días que Jesús estuvo en el desierto, y otras escenas de la Biblia marcadas por el número cuarenta, el arzobispo tucumano dijo que “nuestra vida es una Cuaresma, marcada muchas veces por aflicciones, desafíos y tentaciones”. 

Pero monseñor Sánchez resaltó que “la Cuaresma quiere ser un tiempo especial para disponernos interiormente; un tiempo de encuentro con Dios en el silencio y la soledad del desierto, contemplando especialmente al Dios de misericordia que es siempre fiel, a pesar de que nosotros fallemos”. 

En este sentido mencionó “las aguas purificadoras del bautismo”, como el signo que nos hace “hijos de Dios, otros Cristos, redimidos por la sangre del Señor, herederos de la gloria”. Entonces, tomó tres observaciones para el Evangelio del día: en primer lugar, reflexionó en que “el Espíritu de Dios conduce a Jesús al desierto”, y rogó para que nos dejemos siempre conducir por el mismo Espíritu: “Que sea su fuerza que nos impulse a enfrentar las situaciones difíciles y angustiantes de nuestra vida”.

Por otro lado, hizo referencia a que, en el mismo desierto, “Jesús fue tentado por Satanás”, y esto mismo sucede en nuestra vida cotidiana: “Nos tienta con la mentira, con la prepotencia, con la injusticia”. Por eso, señaló: “Qué importante que en este tiempo podamos ir al desierto con Jesús, y vencer con la fuerza del bien al espíritu del mal”, porque “las fragilidades personales hay que lucharlas cada día”. 

Monseñor Sánchez animó a la comunidad a “ser dóciles a la acción del Espíritu de Dios en nosotros, para que la verdad siempre salga a la luz. Para que crezcamos en solidaridad y vivamos como hermanos”. Seguidamente se preguntó: “¿Qué actitud tenemos que tener nosotros para que ese tiempo de Dios que está cerca, este dentro de nosotros?”.

Por eso, el prelado llamó a reflexionar sobre “eso que en el interior nos destruye”, para “dejar actuar a la gracia de Dios que nos dignifica”. Así obtendremos “conversión al Señor y conversión al hermano, para crecer en fraternidad”. “Creer en el Evangelio y dejarme conducir por la Buena Noticia, por los criterios del amor”, recalcó.

Finalmente, el arzobispo tucumano anheló “que de verdad podamos respetar al otro, conducirnos por el buen Espíritu, y vencer al espíritu del mal, para hacer el bien y buscar siempre el bien”. Al concluir, pidió rogar a San José y a la Virgen María, “para que nos ayude a luchar contra el espíritu del mal y a crecer en fraternidad, en fidelidad al querer de Dios, para hacer presente el Reino del Señor”.+