Miércoles 5 de octubre de 2022

Mons. Olivera: "Renovemos el pacto de fidelidad uniéndonos a la comunidad de Salta"

  • 19 de septiembre, 2022
  • Buenos Aires (AICA)
Lo expresó el obispo castrense durante la homilía de la misa en la catedral Stella Maris, donde entronizó las imágenes de las imágenes de Nuestro Señor y la Virgen del Milagro.
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Las imágenes de Nuestro Señor y la Virgen del Milagro peregrinaron durante la novena por el Edificio Libertad de la Armada Argentina y el jueves 15 de septiembre, Fiesta del Milagro salteño, fueron entronizadas en la catedral Stella Maris, del barrio porteño de Retiro, por el obispo castrense monseñor Santiago Olivera.

Concelebraron el vicario general, monseñor Gustavo Acuña; el canciller y capellán mayor de la Armada Argentina, presbítero Francisco Rostom Maderna; el capellán mayor de la Fuerza Aérea Argentina, presbítero César Tauro; el capellán mayor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, presbítero Eduardo Bonacina y los capellanes Darío Verón y Rodolfo De Fabriziis. 

En la homilía, monseñor Santiago expresó: “Es una alegría que podamos como avivar en nuestra Iglesia castrense esta devoción popular, tan sentida, de tanto tiempo en nuestro país, que inclusive se remonta a tiempos previos a nuestra independencia. Festividad que hace que descubramos nuestras raíces".

"Damos gracias a Dios por esta historia común que pensaba y rezaba con la imagen de Jesús de los Milagros: en esas circunstancias tan difíciles, como lo era el terremoto, adversidades vividas en donde pudieron descubrir que la presencia milagrosa de Jesús los salvaba de derrumbes y catástrofes, consolidando el pacto de fidelidad donde manifiestan esto tan rico, tan profundo, de tanta visión de fe, expresando, ‘Tú eres nuestro, nosotros somos Tuyos’”, destacó.

Profundizando sobre el milagro intercedido por la Virgen, el obispo castrense señaló que “el acontecimiento, podríamos decir milagroso en que cae la imagen de Virgen a consecuencia del terremoto sufrido en Salta, como que contempla la Cruz de su Hijo y experimenta la protección también de Jesús como una más de todo ese pueblo, descubrir como decía antes, que la Cruz del Señor es la expresión, más acabada del amor de Dios, manifestado en Jesús en este amor sin límite, en esta entrega hasta el extremo para nuestra salvación”.

“Es bueno recordar en este día que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación, Dios se hizo carne y Jesucristo el Dios con nosotros es justamente el rostro visible del Dios invisible que es la plenitud del amor. Contemplar la Cruz, mirarlo al Señor en esta entrega obediente, dolorosa pero gozosa para la salvación de cada uno de nosotros, no pasó en un momento de la historia, sino que permanentemente se sigue actualizando”, aseguró.

“Nos unimos entonces a la devoción popular del pueblo salteño y los hombres y mujeres de nuestras fuerzas, que tienen justamente en estás advocaciones del Señor y la Virgen del Milagro tanta historia personal, familiar, cultural, tantas raíces. Damos gracias por ello, y queremos ser servidores para la animación espiritual y pastoral de éstas, las raíces de nuestro pueblo, del pueblo como Iglesia Castrense y Diocesana se nos ha confiado”, agregó.

Monseñor Santiago señaló: “Quiero poner nuestra mirada en la Virgen María, nuestra Madre, hemos escuchado recién el Evangelio de San Juan, esta verdad que María se la tomó tan en serio, ‘he aquí tu Hijo’, nosotros somos sus hijos, Juan nos representaba a todos”.

“A lo largo y ancho de nuestro país, las advocaciones de nuestra Madre, Nuestra Señora Stella Maris, Nuestra Señora de Luján, Nuestra Señora de Itatí, Nuestra Señora del Milagro, Nuestra Señora del Valle, Nuestra Señora del Rosario nos expresan esta verdad: nosotros somos sus hijos, María es nuestra Madre, que nos sigue acompañando con su corazón maternal y tierno y sigue custodiando la vida de cada uno de nosotros. Podríamos como renovar en este día, esta representación de Salta, aquí uniéndonos a aquella, la de la querida provincia y tal como le dijimos a Jesús, ‘Tú eres nuestro, nosotros somos Tuyos’, poder decirle también a María, nuestra Madre: 'Tú eres nuestra, nosotros somos tuyos'”, manifestó.

Antes de concluir la misa, fueron entronizadas las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, imágenes que habían sido donadas a la catedral castrense por fieles y que llegaron en tiempos de pandemia. 

Al respecto, monseñor Olivera consideró que “esta celebración es maduración de aquello que hemos vivido, quiera Dios que siga creciendo y madurando, que podamos celebrar juntos estos misterios de nuestra fe y como decía, nos recuerdan nuestras raíces. Pensaba también, que el pueblo salteño cuando padecía esos movimientos telúricos, descubrieron, que cuando salieron en procesión con el Señor, se produjo el milagro”.

“También hoy, si bien nosotros en Buenos Aires vivimos en una zona donde no tenemos sismos, tenemos sí movimientos culturales que nos provocan grandes sacudones. Entonces, que podamos experimentar la certeza de que Jesús está, que nos sostiene, nos acompaña y se produce el milagro de la serenidad y de la seguridad de la roca en la cual estamos parados, que es el propio Señor”, concluyó.+