Jueves 25 de abril de 2024

Mons. Mestre: 'Que nuestra Cuaresma esté marcada por escuchar la voz de Jesús'

  • 28 de febrero, 2024
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
El arzobispo de La Plata recordó que la Palabra de Jesús "nos reconcilia, nos renueva y nos da vida en abundancia".
Doná a AICA.org

En el segundo domingo de Cuaresma, el arzobispo de La Plata, monseñor Gabriel Mestre, propuso centrarse en la narrativa bíblica de la Transfiguración y ofreció los siguientes tres puntos, sintetizados en tres palabras, para reflexionar al respecto: Ubicados, Memoria, Escuchar

Ubicados entre el monte de la Transfiguración y el valle del Getsemaní
“La Transfiguración es el momento luminoso de la experiencia de la gloria de Dios en nuestra vida. Todo es diáfano y claro, no se duda, todo está confirmado y despejado: la fe es firme y experimentamos de modo evidente que Dios está con nosotros, nos ama y nos protege. Getsemaní representa la experiencia contraria: asoma la duda, se hace presente la angustia de muerte, la sequedad, la aridez, el abandono, la aparente ausencia de Dios”, señaló el prelado en el primer punto.

Mons. Mestre destacó que “nuestra vida se desarrolla y ubica constantemente entre experiencias de transfiguración y de Getsemaní más o menos sostenidas. A veces en su totalidad. En otras circunstancias, algunos ámbitos, están más marcados por la transfiguración y otros por Getsemaní”.

Y agregó estos interrogantes: “Mirando mi vida hoy: ¿Dónde estoy ubicado? ¿En la luminosidad de la transfiguración o en la oscuridad de Getsemaní?", por  lo que invitó a "revisar los diversos ámbitos de la vida”.

Memoria agradecida de las experiencias de transfiguración
“En este punto -dijo-, propongo mirar el pasado más lejano y también el más inmediato, y hacer memoria agradecida de los momentos de transfiguración que el Señor nos ha regalado. Es decir, esos momentos donde todo es claro y no se duda, donde se tienen las fuerzas espirituales necesarias para encarar con decisión los pequeños o grandes desafíos de la vida”. 

Además, pidió hacer memoria de los momentos de transfiguración por dos motivos fundamentales: “Para dar gracias a Dios por estos hermosos regalos que nos ha hecho a lo largo del camino, y para nutrirnos de esos momentos fuertemente espirituales y de encuentro con el Señor. Para, así, cargar las pilas, alimentar las baterías, nutrir la memoria para el momento de cruz, la prueba, la sequedad; para los tiempos de Getsemaní en nuestra vida”.

Escuchar hoy también la voz del Hijo
El arzobispo platense recordó que, “en el marco del relato teofánico de la transfiguración de Jesús, lo más importante es la confirmación del Padre, que nos invita a escuchar al Hijo. Debemos responder teniendo, como gran desafío de este tiempo de Cuaresma 2024, el escuchar la voz de Jesús. Escuchar su Palabra, que hoy se dirige de forma personal y directa a nuestro corazón”. 

Y finalizó exhortando a “lograr que nuestro tiempo cuaresmal esté marcado por una búsqueda sincera de escucha de su Palabra, que nos reconcilia, nos renueva y nos da vida en abundancia”.+