Jueves 29 de septiembre de 2022

Mons. Martínez: "Los cristianos necesitamos profundizar y formarnos en la fe que creemos"

  • 7 de septiembre, 2022
  • Posadas (Misiones) (AICA)
El obispo de Posadas sostuvo: "Esto nos permite madurar la identidad cristiana para que, en medio de las luces y sombras de nuestro tiempo, podamos ser constructores de los valores que profesamos".
Doná a AICA.org

“Nos quedamos perplejos en esta época frente a los cambios permanentes y profundos. La evolución tecnológica e informática genera cambios esenciales que nos desconciertan y exigen que busquemos comprenderlos y dar respuestas adecuadas. Lamentablemente en nuestra Patria hemos padecido antes y padecemos ahora, situaciones de total inestabilidad e imprevisibilidad. A la vez, pareciera que tenemos una gran incapacidad de buscar consensos en temas fundamentales superando las estrategias y las ambiciones de tener y poder”.

Así comenzó su reflexión dominical el obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, en la que también consideró: “En medio de tantas situaciones complejas, los cristianos necesitamos profundizar y formarnos en la fe que creemos. Esto nos permite madurar nuestra identidad cristiana para que, en medio de las luces y sombras de nuestro tiempo, podamos ser constructores de los valores que profesamos”. 

Tras sugerir la lectura del documento “Jesucristo, Señor de la historia”, escrito por los obispos argentinos con motivo del año jubilar, recordó que “en el centro de nuestra identidad como cristianos, está la persona de Jesucristo. Dios hecho hombre. Es la piedra angular de la creación y de la historia de Salvación. Es tarea de cada cristiano comprender la centralidad de Jesucristo en su vida y asociarse libremente a Él”. 

El prelado posadeño sostuvo que “si realmente como cristianos, queremos ser discípulos de Jesús, trataremos de abrir nuestro corazón a sus enseñanzas” y completó: “En la Palabra de Dios, en el Magisterio y la comunión de la Iglesia, nosotros alimentamos nuestra identidad y nuestro discipulado. Cuando entendemos que este discipulado debemos vivirlo en el mundo, en la familia, en el trabajo, en la política, en la escuela… comprendemos que la identidad cristiana realmente es un desafío necesario, para que nuestro aporte sea fecundo en medio de tantas situaciones nuevas y complejas”.

“El intentar vivir con identidad y coherencia de vida nos permite entender la exigencia del discipulado que nos pone el Señor. ‘El que no carga con su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo’”, concluyó.+