Jueves 15 de abril de 2021

Mons. Martínez: La parábola clave para el examen de conciencia cuaresmal

  • 3 de marzo, 2021
  • Posadas (Misiones) (AICA)
El obispo de Posadas sostuvo que reflexionar sobre el pasaje evangélico del buen samaritano puede ayudar a volver a Dios y revisar conscientemente si en la vida cotidiana "los otros son mis hermanos".
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El obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, recordó que la Cuaresma invita a “mirar nuestra vida más en profundidad y, en un buen examen de conciencia podremos revisar nuestro vínculo con Dios y con los hermanos desde esta expresión tan profunda que nos enseña que estamos llamados al amor”.

“Lamentablemente en los mensajes y propuestas que escuchamos abundan los modelos fundados en el tener y el poder, en el consumismo en el que los otros no son mis hermanos sino sólo objetos. Son modelos en los que todo se compra y se vende. Es obvio que en una propuesta sólo mercantil los pobres son excluidos o quizás son un problema que se ignora o elimina”, advirtió.

Al reflexionar sobre el “camino extraño” que el papa Francisco plantea en la encíclica Fratelli tutti sobre la base de la parábola del buen samaritano, el prelado consideró que ese pasaje evangélico “puede ayudar en nuestro examen de conciencia cuaresmal para volver a Dios y revisar conscientemente si en nuestra vida cotidiana los otros son mis hermanos”.

“En esta Cuaresma nos puede venir bien preguntarnos al leer la parábola del buen samaritano con quién nos identificamos”, sugirió, y agregó: “Quizás en lo personal podamos tener aspectos de los tres personajes principales de la misma: el herido tirado en el camino, el que es indiferente o ignora a sus hermanos y el buen samaritano”.

“Revisarnos implica que nos encontremos con nosotros mismos. Es fundamental reconocer y ser veraces con nuestros dones y miserias. Somos siempre necesitados, de diferentes maneras. La humildad es la puerta de ingreso a la conversión a Dios y a los hermanos. La soberbia, por el contrario, es el peor de los pecados, es creerse como Dios, autosuficientes”, concluyó.+