Miércoles 24 de julio de 2024

Mons. Martín: 'Dejemos que la Eucaristía actúe en nuestra vida'

  • 4 de junio, 2024
  • Rosario (Santa Fe) (AICA)
El arzobispo de Rosario presidió la celebración de Corpus Christi en la parroquia Cristo Rey, donde animó a ser instrumentos de comunión en la sociedad y entregar la vida por los demás.
Doná a AICA.org

El arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, presidió la celebración de Corpus Christi en la parroquia Cristo Rey del Decanato Oeste. Concelebraron monseñor Alfonso Delgado, arzobispo emérito de San Juan de Cuyo; monseñor Emilio Cardarelli, vicario general; los vicarios episcopales y clero rosarino.

En su homilía, el prelado se refirió a la pregunta “¿Con qué pagare al Señor?” y sostuvo: “La forma de pagar es celebrando la Eucaristía, porque Jesucristo entregó su vida en nombre de todos nosotros, ocupando el lugar que nosotros deberíamos haber ocupado y derramando su sangre para que nosotros tengamos vida eterna”.

“Ofrecer la Eucaristía es volver a hacer presente el único sacrificio redentor y ofrecérselo al padre con Cristo, por Él y en Él”, planteó el arzobispo rosarino, que destacó que la Eucaristía es “el único culto que puede devolver a Dios todo lo que nos ha dado”.

En ese sentido, animó: “Nuestra vida tiene que ser siempre una vida agradecida. Que genialidad la del Señor de dejarnos la Eucaristia como el punto central a partir del cual se edifica la Iglesia y entonces nosotros podamos ser el cuerpo de Cristo porque compartimos el mismo pan. Maravilla de la Iglesia que se edifica en torno a la Palabra y a la Eucaristía”.

A su vez, recordó que “Jesús ha querido quedarse con nosotros de un modo sacramental para ser ese alimento de nuestra vida, porque necesitamos de Jesús: ‘Sin mi nada pueden hacer’”.

Lo importante, subrayó, “es acogerlo, recibirlo y dejarnos transformar en lo que él quiere que seamos, todos y cada uno de nosotros”.

La Eucaristía es un anticipo del Cielo
Y en este dar gracias vivimos 90 años de Iglesia diocesana. Le pedimos que renueve nuestra fe eucarística, para que podamos ser fermento con este germen de vida eterna que va alimentando la Eucaristía si la dejamos actuar en nuestra vida”, consideró.

“No es el individualismo lo que salva, es Cristo que salva; y nosotros tenemos que ser instrumentos de comunión en la sociedad, tender puentes con el diferente, porque eso es lo que hizo Jesús, dando su vida para que nosotros tengamos vida”, recalcó.

Monseñor Martín concluyó animando a “pedirle a Nuestra Señora del Rosario que con su intercesión haga que renazca nuestra Iglesia desde la Eucaristía, para ser como Jesús: vivir y entregar la vida por los demás”.+