Miércoles 18 de mayo de 2022

Mons. García: "La profesión se elige, la vocación se da a luz"

  • 9 de mayo, 2022
  • San Justo (Santa Fe) (AICA)
El obispo de San Justo afirmó que en la jornada del Buen Pastor "damos gracias y rezamos por los que quieren soñar el sueño Dios, escuchando y respondiendo por entero, haciéndose grito de esperanza".
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El obispo de San Justo, monseñor Eduardo Horacio García, presidió la misa de la jornada del Buen Pastor en la catedral local, donde recordó: “Si nos animamos a escuchar nuestros latidos más profundos y sueños más nobles abriéndonos al diálogo sereno y confiado con Dios y su sueño, en la búsqueda de una respuesta viva a los clamores del mundo, estamos en el trabajo de parto de una vocación”.

“La profesión se elige, la vocación se da a luz”, sostuvo, y agregó: “Con la luz que nos da el Resucitado podemos decir: ¿quién dijo que todo está perdido? Sólo necesitamos estar más atentos a la llamada de Dios, escuchar la voz de la verdad, sintonizar con lo mejor que hay en nosotros, desarrollar esa sensibilidad interior que percibe, más allá de lo visible y de lo audible, la presencia de Aquel que puede dar Vida a nuestra vida".

El prelado matancero destacó que “en este domingo del Buen Pastor nos alegramos, damos gracias y rezamos por aquellos que quieren soñar el sueño de Dios, escuchando y respondiendo por entero, haciéndose grito de esperanza”.

“Un grito de esperanza que busca desde los gestos y los modos de Jesús construir un mundo de hermanos. Un grito de esperanza que trabaja por eliminar la miseria y abrazar el dolor. Un grito de esperanza que pone el cuerpo y todas las capacidades para lograr una sociedad más justa, donde cada hombre y cada mujer puedan vivir con la dignidad de los hijos de Dios. Un grito de esperanza que entusiasma a otros a sumarse a la aventura de buscar la felicidad de esta gran familia ayudando y cuidando la vida de todos, especialmente la de los más descartados y olvidados. Un grito de esperanza que vive la alegría de saber que Jesús nos acompaña en el camino de la vida y nos anima a ser Buena Noticia”, profundizó.

Monseñor García animó a ser grito de esperanza y aclaró: "Quizás sientan que es muy grande, que no les da el cuero, que el encuentro con la propia debilidad, pobreza e incluso hasta el mismo pecado cancela el sueño grande; sin embargo, tengan la certeza que Dios los ama y los abraza tal como son y con su vida a cuestas”.

“Como dice san Juan, el apóstol joven: ‘jóvenes, ustedes son fuertes, y la Palabra de Dios permanece en ustedes, y ustedes han vencido al Maligno’. Hoy, yo les digo: no se achiquen ni se conformen poniéndole tarifa a sus dones y capacidades o andando por atajos de realización humana cuando Jesús les ofrece el camino de la vida plena y vida en abundancia, fuente de bendición para todos sus hermanos. Aprendan a escucharse y escuchar, a discernir y responder, a dejarse amar para amar más”, pidió.

“El Padre los ama, Jesús los llama, el Espíritu los empuja y la Virgen los sostiene y acompaña”, concluyó.+