Lunes 4 de marzo de 2024

Mons. García Cuerva: 'Animarse a jugarse la vida hasta el martirio'

  • 28 de junio, 2023
  • Río Gallegos (Santa Cruz) (AICA)
El actual administrador diocesano de Río Gallegos y arzobispo electo de Buenos Aires instó a "animarse al anuncio del Evangelio, a la coherencia entre nuestra vida y nuestra fe".
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El administrador diocesano de Río Gallegos y arzobispo electo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, presidió la Eucaristía el domingo 25 de junio en la capilla del obispado austral.

En la homilía señaló: “El Evangelio que acabamos de proclamar, en cuatro momentos, Jesús habla del temor: la palabra ‘temor’; ‘no teman’ y después dirá ‘teman más bien a ...’, y es interesante, porque uno inmediatamente interpreta que la palabra temor es sinónimo o es parecida a la palabra miedo; y cuando buscamos en el diccionario, sorpresivamente nos encontramos con que, si bien ‘miedo’ y ‘temor’ son utilizadas en el común de nuestros diálogos de manera similar, hay una diferencia”. 

“Vamos a imaginarnos que nos encontramos aquí, en las calles de alguna de las ciudades de Santa Cruz y de Tierra del Fuego, con esos perros grandes que nos ladran, que están sueltos, que nos pueden llegar a morder, entonces uno inmediatamente tiene miedo, es decir, es una reacción frente a un riesgo real de que me pase algo”, continuó. 

"En cambio -dijo- el temor es una emoción o reacción que se provoca ante un peligro ficticio o aparente, por ejemplo, es el temor que se le puede tener a animales absolutamente inofensivos. Casi que el temor está ligado a esos miedos que nos inventamos, a esos peligros que a veces están en nuestro corazón, a esos fantasmas que a veces no nos dejan dormir a la noche pero que en realidad no son reales, sino que nos los inventamos nosotros”.

El prelado aseguró que “nos sentimos poca cosa, nos sentimos frágiles, nos sentimos débiles y entonces nos inventamos estos peligros emocionales que nos van como carcomiendo el corazón pero que son aparentes, son ficticios, no son reales como puede ser el peligro de un perro grande que me va a morder. En ese caso podríamos hablar de ‘miedo’, porque estamos hablando de un peligro real; en cambio el temor, tal cual nos dice el diccionario, nos está hablando de peligros aparentes, ficticios, esos fantasmas que a veces nos inventamos y que como dije no nos dejan dormir por la noche”. 

“¿Por qué digo esto? Porque el Señor hoy dice: ‘No teman, no teman’: casi diría que el Señor nos está diciendo: ‘Tranquilos, estoy con ustedes, tranquilos, no se inventen ninguno de esos peligros aparentes, porque yo los acompaño, porque yo los sostengo’, subrayó.

Monseñor García Cuerva resaltó lo importante que es “animarse al anuncio del Evangelio, a la coherencia entre nuestra vida y nuestra fe. Quizá no solamente tenemos que pensar en quienes entregaron su vida y murieron violentamente con un arma, sino que también tenemos que pensar en otras maneras menos violentas. Hoy nos acompaña una imagen de uno de estos tantos santos mártires latinoamericanos: monseñor Oscar Romero, asesinado en el altar en 1980, en El Salvador.  Un apóstol de la paz que entregó su vida por el anuncio del Evangelio, que no tenía temor, sino que al contrario sostenía su vida en el Señor, y por eso se jugó a fondo”. 

El Papa Francisco, agregó el prelado, “insiste con que no solamente hay un tema de martirio con un arma de fuego, sino que también a veces hay un martirio con la lengua, que es un arma peligrosa.  Podemos no tener armas en casa, pero sí todos tenemos la lengua, y con ella también podemos matar; ojo con eso”. 

Finalmente, pidió la intercesión de san Oscar Romero y “tantos mártires latinoamericanos, para que nos animen a no tener miedo, nos animen a no temer, nos animen a tener la certeza de que Dios nos acompaña y nos sostiene y, fieles al Evangelio, nos animemos a jugarnos la vida hasta el martirio”.+

» Texto completo de la homilía