Sábado 8 de agosto de 2020

Mons. Gabriel Barba asumió el gobierno pastoral de la diócesis de San Luis

  • 11 de julio, 2020
  • San Luis (AICA)
"Procuraré con mucho esmero que todos sientan que tienen lugar en la mesa", afirmó monseñor Gabriel Barba al tomar posesión de la diócesis de San Luis, en la mañana del sábado 11 de julio.

En una celebración que tuvo lugar en la catedral Inmaculada Concepción, monseñor Gabriel Bernardo Barba tomó posesión del gobierno pastoral de la diócesis de San Luis, en la mañana del sábado 11 de julio.

En representación del episcopado argentino, el arzobispo de San Juan, monseñor Jorge Eduardo Lozano, concelebró la Eucaristía, junto con el obispo emérito, monseñor Pedro Martínez Perea, y sacerdotes del clero diocesano. Participaron autoridades municipales y provinciales, entre ellos el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saa, el vicegobernador Eduardo Monte Ruiz, el intendente de la ciudad, Sergio Tamayo, los senadores nacionales Claudio Poggi, Adolfo Rodríguez Saa y María Eugenia Catalfano, el presidente del concejo deliberante y el presidente de la cámara de senadores, entre otros. 

La celebración se desarrolló cumpliendo el protocolo impartido por las autoridades, ocupando el 25% de la capacidad total del templo. En las puertas de la catedral se colocó una pantalla gigante con sillas, y algunos fieles se acercaron a compartir. La celebración fue transmitida por los medios digitales y por el Canal 13 de San Luis, con alcance provincial.

Monseñor Martínez Perea se despidió de la diócesis y brindó unas palabras de bienvenida al nuevo obispo: “Asumirá como obispo en una hermosa diócesis”, le dijo, “la vida cristiana aquí tiene un distintivo, es una diócesis eucarística. También es una diócesis mariana, y tenemos una importante devoción por el patrono, San Luis Rey y los Cristos de Renca y de la quebrada. Podrá experimentar la riqueza humana de este pueblo. Encomiendo a San Luis que lo ilumine y como nuevo pastor pueda conducir a los fieles de San Luis a los pastos eternos de la bienaventuranza eterna”.

Durante la homilía, monseñor Barba recordó a San Benito Abad, cuya fiesta celebra hoy la Iglesia: “La primera palabra de la regla de San Benito es ‘escucha’. Siento profundamente que es el primer paso que debo dar. Escuchar la voz de Dios. Escuchar lo que susurra al oído el Espíritu. Escuchar sus mociones, sus inspiraciones. Para ello primero entonces debemos despojarnos de lo que nos hace ruido y distrae. Porque nos podrá llevar por caminos equivocados. Esto me lo digo a mí mismo y lo comparto también con la comunidad: Escuchar lo que es de Dios”. 

El prelado hizo referencia a su rol: “Un obispo, debe ser sin duda, padre de todos. Eso siento profundamente y eso intentaré vivir seriamente. Servidor desde la unidad. La diócesis, debe ser la madre que da lugar a todos los carismas (…) Procuraré con mucho esmero que todos sientan que tienen lugar en la mesa. Y en esa mesa debo ser servidor de la comunión. Atendiendo a unos y a otros. Abriendo puertas para quienes deseen entrar y tendiendo puentes donde sea necesario”, expresó.

Al recordar mensajes de amigos y fieles del pueblo puntano, monseñor Barba agradeció por la cercanía y los consejos, y expresó: “Espero estar a la altura de las circunstancias para ser fiel a lo que me indican, enseñan y aconsejan”. Más adelante, hizo alusión a la oración del beato Charles de Fouclauld, “Padre, me pongo en tus manos”, que rezó el día que conoció su nuevo destino pastoral.

“El anillo episcopal que llevo en mis dedos simboliza la Alianza con la Iglesia a quien me entrego en calidad esponsal. Hoy esta Iglesia, mi esposa amada, es San Luis. Y deseo firmemente que tal entrega me lleve justamente, al servicio de la justicia y el derecho. Al amor y la misericordia. Para llevar a todos al encuentro del Señor como una Iglesia sencilla, servidora, de puertas abiertas para todos. Que desde el camino de la justicia practique la misericordia. Y camine humildemente junto al pueblo hacia Dios”, afirmó monseñor Barba.

Más adelante el nuevo obispo expresó sus deseos para la diócesis de San Luis: “Sueño con una Iglesia verdaderamente Madre que cuida a sus hijos, los protege y sale a buscar al que quedó fuera de su abrigo. Una Iglesia que se caracterice por ser madre y no jueza. Que levanta al que está caído, al que está herido por la vida o por sus propios yerros (…) Sueño con una Iglesia que no pierda tiempo en sí misma…, sino que salga permanentemente al encuentro, abriendo puertas, tendiendo puentes; que no mira desde arriba, sino que desde el lugar del justo”.

Finalmente, se encomendó a la Virgen María, a San José y a San Luis Rey: “Sé que cuanto digo es posible. Y lo lograremos si cada uno cumple con su parte y todos formamos entonces, unidos por un mismo Espíritu, el único cuerpo de Cristo que es la Iglesia”.

» Texto completo de la homilía

Antes de finalizar la celebración eucarística, miembros de la comunidad dedicaron palabras de bienvenida al nuevo obispo, y brindaron su agradecimiento con un saludo especial al obispo emériro, monseñor Martínez Perea. Entre ellos, un sacerdote, un diácono permanente, una religiosa, dos laicos y el gobernador, Alberto Rodríguez Saa.

Seguidamente, se proyectó un video mensaje con el saludo de los más de 50 obispos de la Argentina. Entre ellos el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Torres Carnbonell, obispo electo de Gregorio de Laferrere, monseñor Oscar Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza, entre otros.  

Monseñor Barba se retiró de la catedral saludando a los presentes y, una vez en el atrio, dedicó unas palabras al pueblo puntano que vivió la celebración en las puertas de la catedral: “Denme tiempo para conocerlos, les doy las gracias, porque estoy muy contento de estar acá”.+