Domingo 25 de septiembre de 2022

Mons. Fassi a los docentes: "Enseñar es una obra preciosa de misericordia"

  • 12 de septiembre, 2016
  • San Isidro (Buenos Aires) (AICA)
En un mensaje por el Día del Maestro, el obispo auxiliar de San Isidro, monseñor Martín Fassi, admitió que "no es fácil ser maestro, hay muchos problemas", pero llamó a los docentes a "no dejar que esos problemas -que son reales y que hay que encararlos- apaguen la propia llama, que es la vocación de enseñar", y destacó la enseñanza como "una preciosa obra de misericordia".
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"Cuando decimos que una persona hace las cosas de una manera genial fantástica y le sale muy bien, lo felicitamos y le decimos ?¡Sos un maestro!?", destacó el obispo auxiliar de San Isidro, monseñor Martín Fassi, en su saludo a los docentes con motivo del Día del Maestro.

"A Jesús ?explicó el obispo- le decían lo mismo pero con otras palabras. El Evangelio nos dice que cuando Jesús enseñaba la gente lo escuchaba con mucha atención porque hablaba como quien tiene autoridad. La autoridad de la enseñanza de Jesús, del Maestro de los maestros, venía sobre todo por el vínculo que generaba con las personas por quienes Él era escuchado".

También, el prelado destacó que Jesús "generaba un vínculo con las personas de tal manera, que despertaba en ellas lo mejor". "Él sabía que en cada ser humano hay como una luz interior, como una llamita que puede crecer, que necesita crecer, que necesita expandirse y que esa llama expandida hace crecer y elevar a la persona", afirmó.

"Esa es la tarea, la gran y hermosa tarea del maestro y de la maestra: Poder captar esa luz originalísima que cada ser humano tiene y hacerla crecer y hacerla expandir, cuidar para que esa luz no se apague, cuidar para que esa luz no sea lastimada, y si es lastimada poder sanarla", aseveró monseñor Fassi.

Luego, explicó que ese era el vínculo que Jesús tenía con la gente, "por eso el maestro Jesús era tan bien escuchado", aseguró y manifestó que "lo importante entonces es ese vínculo que se puede generar a través de la enseñanza".

"Porque enseñar es una de las obras de misericordia, una obra preciosa de misericordia: Enseñar al que no sabe y necesita saber; saber de la vida, saber de sí mismo para poder crecer y para poder vivir plenamente", expresó.

Además, el obispo llamó la atención sobre el gesto de Jesús, quien sorprendió a sus discípulos y les lavó
los pies. "Lavarse los pies los unos a los otros; enseñarse los unos a los otros, escucharse los unos a los otros, es el mejor modo de aprender y de enseñar la vida", señaló.

Finalmente, admitió que "no es fácil ser maestro, hay muchos problemas; problemas laborales, problemas de justicia, problemas que están en torno al ambiente de la enseñanza, de la docencia; pero no dejes que esos problemas -que son reales y que hay que encararlos- apaguen tu propia llama que es la vocación de enseñar", concluyó.+