Martes 9 de agosto de 2022

Mons. Fassi asumió su ministerio pastoral en San Martín

  • 28 de diciembre, 2020
  • San Martín (Buenos Aires) (AICA)
"Como obispo y como hermano, vengo a sumarme al camino de ustedes", dijo monseñor Martín Fassi a la comunidad, al iniciar su tarea pastoral en San Martín.
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El nuevo obispo de San Martín, monseñor Martín Fassi, nombrado por el papa Francisco el pasado 5 de diciembre, tomó posesión de su nueva diócesis en una celebración que tuvo lugar el sábado 26 de diciembre en la plaza central de San Martín, frente a la catedral Jesús Buen Pastor.

El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, en su calidad de metropolitano,  comenzó presidiendo la celebración, dio lectura al nombramiento de la Sede Apostólica y le hizo entrega del báculo a monseñor Fassi. Además, estuvo presente concelebrando el Nuncio Apostólico, monseñor Miroslaw Adamczyk; el obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea; el obispo auxiliar de San Isidro, monseñor Guillermo Caride; el obispo auxiliar de San Martín y electo obispo de Venado Tuerto, monseñor Han Lim Moon; el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig; los obispos auxiliares de Buenos Aires, monseñor José María Baliña y monseñor Gustavo Carrara; y el obispo de Merlo-Moreno, monseñor Fernando Maletti. El obispo emérito de San Martín, monseñor Guillermo Rodríguez Melgarejo, se hizo presente con un saludo especial para el nuevo obispo.

Asimismo, participaron autoridades provinciales y municipales: Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero; Fernando Moreira, intendente de San Martín; y Gabriel Katopodis, ministro de Obras Públicas, y ex intendente de San Martín.

En su homilía, el flamante obispo de San Martín llamó a la Iglesia diocesana “querida”, porque, “aunque recién nos estamos empezando a conocer, ya me son queridos”. “Algo pasa cuando un obispo es nombrado para una diócesis, se inicia por dentro de una manera misteriosa y sorprendente un vínculo fuerte de compromiso y cariño, le han confiado una comunidad para que se ponga a su servicio”.

Monseñor Fassi agradeció a la comunidad por recibirlo, y en referencia al Evangelio, expresó que Simeón y Ana “son de los que no se cansan de esperar porque confían en la fidelidad de Dios. Un Dios Padre que no deja de confiar en la respuesta del hombre a su propuesta de salvación”. 

En relación a su nueva tarea, les dijo: “Como obispo y como hermano, vengo a sumarme al camino de ustedes. Trabajemos juntos para una Iglesia diocesana que renueve los sueños expresados en la asamblea diocesana que convocó e impulsó, con tanto cuidado y energía, nuestro amigo el padre obispo Miguel Ángel. Como él bien decía a los sacerdotes que llegaban a una nueva parroquia: ‘No vengo a reemplazar sino a suceder a este obispo, santo de la puerta de al lado”. 

“Retomemos entonces esos sueños y hagamos camino juntos en sinodalidad. Demos testimonio de cómo Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo, el único. Seamos una diócesis en salida misionera y aportemos lo propio a la cultura de hoy, en diálogo, con respeto, con paciencia”.

Monseñor Fassi se detuvo en agradecer “a todos los que me reciben, a las comunidades parroquiales, las instituciones, laicos, laicas, los sacerdotes, diáconos, las religiosas y consagrados”. Nombró también a la diócesis de San Isidro, “de donde provengo y que ahora me entrega una vez más”. “Gracias a la Iglesia del Noreste Argentino, gracias a la Iglesia en Cuba en donde compartí también mi ministerio, gracias por hacerse hoy presentes de alguna manera”.

Asimismo, agradeció a los obispos cercanos, al cardenal Poli, a sus compañeros obispos de San Isidro, al nuncio apostólico y al papa Francisco, “por haberme confiado este ministerio en la diócesis de San Martín y Tres de Febrero, comulgamos profundamente con sus palabras, sus gestos y su magisterio”.  

Sumó sus agradecimientos también a las autoridades presentes, “esperamos trabajar juntos por el bien común, por una sociedad equitativa y una amistad social en colaboración y autonomía recíproca”, les dijo. 

Al concluir, monseñor Fassi pidió la protección de la Virgen de Lourdes y San José Obrero, patronos de la diócesis, “que nos bendigan, nos guarden y nos conserven por siempre en el camino del Evangelio. Que el Espíritu vaya adelante indicándonos el camino, nosotros detrás”.+

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