Jueves 28 de octubre de 2021

Mons. Conejero Gallego destacó los gestos y enseñanzas del Papa

  • 4 de noviembre, 2020
  • Formosa (AICA)
El obispo de Formosa lamentó que se quiera tergiversar las intenciones del Magisterio de Francisco acerca de la paz y de la hermandad de la familia humana, basada en la igual dignidad del ser humano.
Doná a AICA.org

El obispo de Formosa, monseñor José Vicente Conejero Gallego, recordó que el papa Francisco estableció “muy acertadamente” en próximidad de la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo, la Jornada Mundial de los Pobres, que este año, en su cuarta edición, lleva el lema: “Tiende tu mano al pobre”.

En este sentido, el prelado explicó que ese mensaje está muy conectado con el mandamiento del amor al prójimo y también al contenido de su nueva encíclica Fratelli tutti

“Inmediatamente vienen a nuestra mente las célebres frases de san Juan de la Cruz: A la tarde te examinarán en el amor. Aprende a amar como Dios quiere ser amado, y deja tu condición. Una llamada, por tanto, a la responsabilidad, a volver a lo esencial de la vida y a ocupar nuestros dones y energías al servicio del Reino de Dios, cooperando con nuestro esfuerzo para instaurar la fraternidad universal, designio de Dios para la humanidad”, reflexionó.

Monseñor Conejero Gallego expresó su sorpresa al ver y leer en las redes sociales a “no pocas personas, grupos y asociaciones, incluso de cristianos católicos, que no sepan, o no quieran, comprender; más aún, llegan hasta tergiversar las intenciones del Magisterio del papa Francisco acerca de la paz y de la hermandad de toda la familia humana, basada ésta en la igual dignidad del ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios”.

El obispo formoseño utilizó su editorial mensual en el periódico diocesano Peregrinamos, para dar gracias a Dios y agradecer, una vez más, al papa Francisco por “sus gestos y enseñanzas claras y diáfanas, que vienen a cumplir y a poner de manifiesto la misión encomendada por Jesús a Pedro y a sus sucesores”.

“Confirmar en la fe a sus hermanos, y en segundo lugar, con firmeza y docilidad, contribuir y cooperar en las orientaciones y propuestas eclesiales, iluminadas éstas, sin lugar a dudas, por el Espíritu Santo, que es quien guía y conduce a la Iglesia a toda la verdad”, puntualizó.+