Miércoles 26 de enero de 2022

Mons. Cargnello pidió que la Ucasal sea un laboratorio de humanización

  • 27 de marzo, 2015
  • Salta (AICA)
El arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, pidió a la comunidad educativa de la Universidad Católica de Salta (Ucasal) que "no se cansen de hacer de la misma un laboratorio de humanización para que la ciencia y los científicos y líderes estén siempre al servicio del hombre y no sucumban a la tentación de usar al hombre en un desarrollo autista y destructor". "El inmenso horizonte que se dibuja frente a nuestra Universidad pone en evidencia que la misma es una tarea de todos. No podemos creer que la misma dependa de una sola persona o de un grupo. Todos somos responsables de nuestra Universidad", sostuvo en su discurso al inaugurar el ciclo académico en esa casa de altos estudios.
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El arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, pidió a la comunidad educativa de la Universidad Católica de Salta (Ucasal) que "no se cansen de hacer de la misma un laboratorio de humanización para que la ciencia y los científicos y líderes estén siempre al servicio del hombre y no sucumban a la tentación de usar al hombre en un desarrollo autista y destructor".

"El inmenso horizonte que se dibuja frente a nuestra Universidad pone en evidencia que la misma es una tarea de todos. No podemos creer que la misma dependa de una sola persona o de un grupo. Todos somos responsables de nuestra Universidad", sostuvo en su discurso al inaugurar el ciclo académico en esa casa de altos estudios.

El prelado le pidió a cada uno asumir como "propio el proyecto institucional de la Universidad Católica de Salta".

Tras hacer un balance de las gestiones rectorales de Alfredo Puig y del presbítero Jorge Manzaraz, recordó lo que significa ser una universidad católica.

El arzobispo salteño subrayó que la Ucasal tiene como objetivo "servir a la comunidad a través de la evangelización de la cultura por medio de la enseñanza superior, la investigación y el servicio al medio" y enumeró una serie de preguntas que deberían interpelar: ¿Nos desafía saber que nuestra tarea universitaria se ubica entre las más importantes en la comunidad humana y en la Iglesia? ¿Queremos construir un mundo mejor humanizando el proceso de globalización con la promoción de un saber que busca la verdad y sirve a los demás? ¿Estamos dispuestos a asumir nuestra vocación de profesionales de la educación comprometiéndonos en la tarea de formar a nuestros alumnos con solidez intelectual, rectitud moral y disposición para la creatividad y la fidelidad?

"Cada uno de ustedes se formulará sus propias preguntas. Quiero decirles, de corazón, en el comienzo de un nuevo año académico, que intentaré, desde mi lugar, acompañarlos en el intento. El lema de nuestra universidad nos está desafiando. Que el proceso de auto evaluación que nos ha de empeñar en este tiempo como parte del crecimiento permanente de nuestra institución sea asumido como una oportunidad de reafirmar nuestro compromiso de superación permanente. Que el Señor y la Virgen del Milagro los acompañe a todos", concluyó.+

Texto completo del discurso