Viernes 7 de mayo de 2021

Mons. Canecin instó a servir para el bien común como el Cura Brochero

  • 16 de marzo, 2021
  • Goya (Corrientes) (AICA)
El obispo de Goya destacó que el santo supo "tocar las puertas" de las autoridades pensando "no en el propio bien, sino que pensaba en el bien común, que es el mayor de los bienes.
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El obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón  Canecin, presidió una celebración eucarística en el marco de la novena por la fiesta litúrgica del Santo Cura Brochero en la catedral Nuestra Señora del Rosario, donde destacó al santo argentino que “supo dar respuestas a las situaciones en el corazón de la Iglesia y en la realidad del pueblo”.

El prelado también dirigió un mensaje a quienes ejercen cargos públicos, a los que les pidió que trabajen para “el bien común” como lo hizo el Cura Brochero.

“El que tiene un verdadero encuentro con el Señor y se convierte, ya sea varón o mujer, en un hombre de Dios. Solo el que realiza la experiencia de un verdadero encuentro con Dios, ya sea como laico, consagrado o ministro ordenado, siempre  estará al servicio del Pueblo de Dios, de la sociedad o de la comunidad”, afirmó al iniciar su homilía.

Monseñor Canecín recordó que el Santo Cura Brochero fue un “hombre de Dios, que aprendió el estilo de Dios”, por lo que subrayó: “Gastó la vida al servicio de su pueblo, un servicio que parte de la dimensión espiritual, pero, como la persona humana no es solo espíritu, sino también mente, espíritu y cuerpo, añadió “la dimensión cultural y social”.

"El Santo Cura Brochero no se conformó con atender solo el espíritu de su pueblo –a través de los ejercicios espirituales- sino que se interesó por la formación, la cultura y, por eso, se empeñó en abrir caminos para unir y facilitar la comunicación”.

Trras hacer un breve relato de la vida pastoral del Cura Brochero, el obispo goyano señaló que él “quería que su gente tuviera todas las posibilidades” y alentó a “articular con todas las instituciones”, incluidas el Estado (municipal, provincial y nacional) manteniendo una “autonomía e identidad propia”.

"José Gabriel en ningún momento diluyó su identidad de cura. Supo tocar las puertas de las autoridades pensando no en el propio bien, sino en el bien común, que es el mayor de los bienes, de los que todos debemos ocuparnos”.

“Vamos a pedir al cura Brochero que nos enseñe a ser amigos del verdadero Dios”, invitó.

Monseñor Canecin insistió en recalcar que “Brochero fue un hombre amigo de Dios, que lo llevó a comprometerse con su pueblo y buscar el bien de manera creativa, superando adversidades, incomprensiones o criticas, pero él tenía la fuerza para servir al bien común, esa fuerza le venía de la experiencia de ser amigo de Dios”.

Asimismo, instó a quienes se dedican a la política partidaria y a quienes ocupan cargos públicos a “ser amigos de Dios” porque de “ahí va a brotar la capacidad incondicional del servicio al bien común”.

“La política es el arte de servir al bien común y, por más que en algunos casos esté 'desfigurada, afeada o atrofiada en su ejercicio', hay que tener presente esta definición, sobre todo en este año electoral”, concluyó.+