Martes 26 de octubre de 2021

Mons. Buenanueva: En la mirada de Jesús está la salvación

  • 13 de octubre, 2021
  • San Francisco (Córdoba) (AICA)
"Jesús sabe mirar", afirma el obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, en su reflexión semanal sobre el Evangelio.
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Con la cita evangélica: “Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme", el obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, comenzó su columna semanal en el periódico La Voz de San Justo.

Al respecto, reflexionó: "Aquel buen hombre se sentía realmente impactado por Jesús. Su vida no solo era recta, se nutría de la Palabra de Dios desde su niñez, como él mismo señala. Había comenzado a sentirse atraído por la predicación de Jesús y, en definitiva, por su misma persona. Lo siente así en su corazón. Es más: el Señor ha despertado inquietudes profundas en su alma".

"El terreno está preparado y la buena semilla ha sido sembrada. Está todo dispuesto para que el 'Maestro bueno' le descubra un horizonte infinito y lo arroje hacia delante. Jesús lo intuye y, por eso, lo mira con intenso amor. Sin embargo, desemboca en la tristeza. La invitación al seguimiento queda flotando en el aire", continuó.

El relato, consideró el obispo, "nos indica el porqué de esta tristeza: muchos bienes, una riqueza que le ha robado libertad y frescura a su corazón. Es una saludable advertencia para nosotros. Poca o mucha, la riqueza puede hacernos pobres en humanidad. No son los bienes. Es nuestro corazón frágil", afirmó.

"Queda empero la puerta abierta. Fijando su mirada en los desconcertados discípulos, Jesús sentencia: 'Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible'".

"Nos conviene quedar en silencio. Nosotros -cada uno- somos ese hombre (para san Mateo: un joven). Hemos sentido el poder de esa mirada y de esa invitación. Tal vez, también la misma tristeza. Tenemos que abrirnos a las posibilidades de Dios que desbordan nuestra mirada, nuestros límites y estrecheces", animó.

"Jesús sabe mirar. Y, en esa mirada, tan humana como divina, está la salvación", sostuvo.

"Intentemos que la mirada de Jesús nos alcance. Eso es, en definitiva, la oración", afirmó, invitando a rezar así: “Señor, no dejés de mirarnos a los ojos, como a aquel hombre al que miraste y amaste, al que también invitaste a tu seguimiento. Solo si tu mirada no nos deja podremos realmente ser tus discípulos. Amén".+