Miércoles 18 de mayo de 2022

Mons. Arancedo: "La Iglesia casa y escuela de oración"

  • 3 de marzo, 2018
  • Santa Fe
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, destacó el sentido que tiene la Iglesia como "casa y escuela de oración", al advertir que "cuando se pierde de vista esta dimensión religiosa el que se empobrece es el mismo hombre, que pierde un lugar de encuentro y un horizonte que hace a su plena realización espiritual y trascendente".
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El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, afirmó que "el evangelio de este domingo nos ayuda a reflexionar sobre el sentido que tiene la Iglesia, como casa y escuela de oración" y advirtió que "cuando se pierde de vista esta dimensión religiosa el que se empobrece es el mismo hombre, que pierde un lugar de encuentro y un horizonte que hace a su plena realización espiritual y trascendente".

"Hay una orfandad en el hombre que es la ausencia de una sana y correcta relación con Dios", sostuvo en su reflexión semanal.

Tras recordar cuando se decía: ¡qué triste una ciudad donde solo se elevan chimeneas y no torres y campanarios de Iglesias!", explicó: "Con ello se quería expresar, tal vez con cierta nostalgia, la importancia de signos que eleven su mirada a Dios para ser más humanos en las cosas del mundo".

"Dios no aleja al hombre del mundo sino que lo enriquece moral y espiritualmente para ser más pleno", subrayó.

Monseñor Arancedo consideró que "también la Iglesia está llamada a ser una escuela de oración, necesitamos aprender a rezar. La oración es el mejor aprendizaje para el encuentro con Dios. La oración, además, nos introduce en la verdad profunda de lo que somos, en ella, cuando nos dirigimos a Dios, nos descubrimos como criaturas, no somos dioses, pero tampoco alguien sin sentido en este mundo".

"En la oración adquirimos conciencia de nuestra realidad contingente pero, sobre todo, de nuestra dignidad, libertad y vocación trascendente. Una familia que reza ante sus hijos les da el primer testimonio de la existencia de Dios, y de su verdad como criaturas, esto hace a su verdad. Esto lo vemos muy claro en la catequesis familiar cuando los padres actúan como los primeros catequistas de sus hijos", concluyó.+

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