Sábado 21 de mayo de 2022

Mons. D?Annibale llama a poner a Jesús en el centro de la vida

  • 5 de agosto, 2015
  • Río Gallegos (Santa Cruz)
El obispo de Río Gallegos invitó a reflexionar sobre la centralidad de Jesús en la vida del cristiano al comentar el Evangelio dominical, en el que se leyó un fragmento del Discurso del Pan de Vida. Monseñor D?Annibale invitó a buscar a Jesús por medio de la oración, de las Escrituras y de las buenas obras hacia el prójimo.
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El obispo de Río Gallegos invitó a reflexionar sobre la centralidad de Jesús en la vida del cristiano al comentar el Evangelio dominical, en el que se leyó un fragmento del Discurso del Pan de Vida. Monseñor D?Annibale invitó a buscar a Jesús por medio de la oración, de las Escrituras y de las buenas obras hacia el prójimo.

Monseñor D?Annibale comentó el pasaje del Evangelio, en el que se cuenta cómo una multitud siguió a Jesús luego de la multiplicación de los panes, asombrada por el milagro, pero el Señor les advierte que el alimento que tiene para darles es Él mismo, y se presenta como Pan de Vida, frente a otros alimentos que no terminan de saciar.

"Aquí aparece la comparación con Moisés, que le dio al pueblo judío el maná en el desierto. Pero Jesús viene a darnos el Pan de Vida, y por eso nos dice «El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed»", explicó el obispo.

Para monseñor D?Annibale, este Evangelio "nos está animando a buscar a Jesús todos los días de nuestra vida como Pan de Vida", y añadió: "Hay que buscarlo en la oración, en la Palabra y en los demás".

"En la medida que vayamos creciendo en nuestro vínculo con Él, veremos cómo ocupa el camino central de nuestra historia. Lo demás, al lado de Él, es relativo, y él es lo Absoluto. Hay que volver a reflexionar sobre la centralidad de Jesús en nuestras vidas. Eso nos hace vivir lo que Él vive, sentir lo que Él siente", afirmó el prelado.

"Cuando alguien ?añadió- encuentra a Jesús, empieza a vivir lo que Jesús vive. Cuando tenemos a Jesús en el corazón somos más misericordiosos; nos ocupan más los pobres y los desesperados; tenemos una tensión por amar y por perdonar, y tratamos de que la violencia no tome nuestros corazones".

"Si actuás como Jesús, lo tenés a Él. Si tenés paciencia, misericordia, ayudás a los demás, buscás perdonar, tenés a Jesús. Me parece que este es el ánimo más fuerte que tenemos que buscar dentro de nosotros", concluyó el obispo.+