Viernes 23 de octubre de 2020

Mons. Aguer y la oración que llama a la Virgen Reina y Madre

  • 23 de julio, 2020
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
El arzobispo emérito de La Plata, Mons. Héctor Aguer, comentó la oración de "La Salve", en la que se llama a la Virgen María "Reina y Madre".

Con motivo de haberse celebrado recientemente la fiesta de la Virgen María bajo el popular título de Nuestra Señora del Carmen, en el programa Claves para un Mundo Mejor, que se emitió por Canal 9 de TV el sábado 18 de julio, monseñor Héctor Aguer, arzobispo emérito de La Plata, reflexionó sobre "La Salve", "una de las oraciones marianas más difundidas", a la que calificó como “realmente extraordinaria en cuanto a la definición de lo que es la maternidad de María”.

"Queridos amigos -comenzó diciendo el prelado- hoy quiero comentar con ustedes una de las oraciones marianas más difundidas que es “La Salve”, que comienza diciendo: “Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia” y es la traducción de una antífona latina “Salve Regina”, muy antigua, que ustedes la habrán oído muchas veces”.

La Virgen tiene más de madre que de reina
“Esta oración, o esta antífona, es realmente extraordinaria en cuanto a la definición de lo que es la maternidad de María. Dice: “Vida, dulzura y esperanza nuestra; a Ti llamamos, a Ti clamamos”. Recuerdo que en la iglesia Santa María del Trastévere, en Roma, en el ábside, hay un mosaico, del siglo XII, que representa a Jesús y a María como el Rey y la Reina en el trono y se ve a Jesús que con una expresión de cariño pasa su mano sobre el hombro de la Madre. Y la mirada del Rey y la Reina allí son de una delicadeza extraordinaria. A propósito, Santa Teresita del Niño Jesús decía de la Virgen que “tiene más de madre que de reina” y en esta oración de “La Salve” encontramos eso”.

Acudimos a la Virgen porque es nuestra Madre
“Y se dice: “A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva” por lo que vemos que en la oración hay una especie de descripción de lo que es el estatuto de la vida cristiana y de la vida humana en general. La imagen de “desterrados” es la del paraíso en la expulsión de Adán y Eva de ese lugar. Y nosotros, que somos hijos de Adán y Eva, somos desterrados hijos suyos. Somos desterrados, exiliados, porque no tenemos aquí morada permanente como sabemos por el Evangelio sino que esperamos la futura. No tenemos aquí morada permanente y estamos en una especie de exilio y por eso en los momentos difíciles de dificultades, de dolores, de problemas, acudimos a la Virgen y lo hacemos porque es nuestra Madre. Acudimos a Ella con toda sinceridad y con todo el afecto exigiéndole, casi, que se acuerde de nosotros porque somos sus hijos y porque estamos en esta dificultad, en este destierro”.

“En esta oración se pide finalmente que Ella nos reciba en el momento de nuestra muerte y nos lleve a ver a Jesús. Le decimos: “Muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre. Oh Clementísima, oh Piadosa, oh Dulce Virgen María”. Y todos esos títulos, esos adjetivos, que le adjudicamos a la Virgen María muestran cómo tenemos que confiar en Ella”.

Todos tenemos momentos difíciles
“Esta oración que comienza con el saludo “Salve”, que es un saludo como “Ave María”, es al mismo tiempo un ponernos en sus manos, reconocer con confianza que somos sus hijos y un pedirle con insistencia por lo que necesitamos. Nunca vamos a estar satisfechos con lo que tenemos, es verdad. Quizás esta oración parece un poco dramática y sabemos que en la vida hay momentos muy lindos, muy bellos, muy felices ciertamente, pero también todos tenemos momentos difíciles”.

“Por otra parte eso de “desterrados hijos de Eva” habría que pensarlo en referencia al pecado sabiendo que todos somos pecadores y entonces tenemos la necesidad de que la Virgen nos lleve a Jesús para que Él nos perdone y que Ella interceda por nosotros para que podamos recibir ese perdón”.

“He querido comentarles esto porque es una oración muy común que tal vez ustedes también la rezan y para que cuando la recemos nos pongamos con confianza en las manos de María sabiendo que Ella no nos puede fallar”.+