Viernes 12 de agosto de 2022

Mar del Plata recordó a la beata madre Teresa de Calcuta

  • 7 de septiembre, 2015
  • Mar del Plata (Buenos Aires)
El obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, presidió una misa en el aniversario del fallecimiento de la beata madre Teresa de Calcuta. La celebración tuvo lugar en el hogar María Reina de la Paz, ubicado en el barrio Parque Palermo, perteneciente a las hermanas Misioneras de la Caridad.
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El obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, presidió una misa en el aniversario del fallecimiento de la beata madre Teresa de Calcuta. La celebración tuvo lugar en el hogar María Reina de la Paz, ubicado en el barrio Parque Palermo, perteneciente a las hermanas Misioneras de la Caridad.

Con el prelado concelebró el padre Marcelo Corleto OAR, y estuvieron presentes todas las religiosas residentes en el hogar, además de los internos, voluntarios y unos 80 niños del barrio junto a sus familias. Al lado del altar se encontraba un cuadro de la madre Teresa y una reliquia de ella, en este caso, un trozo de su sari, su tan conocida vestimenta.

"Vengo hoy en un nuevo aniversario de la partida a la casa del padre, de la beata Teresa de Calcuta, fundadora de esta congregación, dedicada a expresar el amor de Dios, de Cristo hacia los más pobres entre los pobres. Habitualmente oímos hablar con admiración de Madre Teresa, pero quizás no conocemos del todo su itinerario de vida, y también sus pruebas", dijo monseñor Marino en su homilía.

El obispo repasó hitos de la historia de vida de la beata, desde sus inicios hasta el final de su vida. "Desde que comienza su obra y hasta el final son 50 años de luz para la Iglesia, de esperanza; un paso de Cristo en medio de la indiferencia del mundo, y, dicen los autorizados biógrafos, que en su interior había oscuridad. Por supuesto fue confortada por confesores que explicaban que lejos de ser debilidad o infidelidad de su parte, era ese el lado espiritual de su trabajo apostólico y desde allí salía fecundidad para la Iglesia y el mundo", destacó monseñor Marino.

El obispo alentó a las misioneras y les agradeció su presencia, que calificó como "un signo hermoso de atención esmerada a los que viven aquí, para que sientan a través del cuidado de las hermanas el amor, la caricia del mismo Jesús".

Para los numerosos voluntarios, el obispo pidió dejarse llenar del espíritu que la madre Teresa tenía. "Era el Espíritu de Cristo, en definitiva. Esta es la mejor carta de presentación de la fe. Los razonamientos y argumentaciones son necesarios, pero el testimonio es lo que conmueve, atrae y convierte", concluyó el obispo.

Después de la misa, los niños del barrio presentaron a través de diversos momentos la vida de la beata Madre Teresa de Calcuta, su llamado y sus obras de amor a los más pobres. Lo hicieron a través de la música y la expresión teatral, y culminaron cantando una canción con alegría y sencillez, animadas por una de las hermanas misioneras de la Caridad que preparó durante varios días este momento.

Los niños, de entre 3 y 11 años, participan cada sábado del grupo misionero que se desarrolla allí, en el hogar María Reina de la Paz.+