Jueves 1 de diciembre de 2022

Los Oblatos de María Inmaculada no se irán de Ucrania

  • 11 de mayo, 2022
  • Kiev (Ucrania) (AICA)
Los Oblatos de María Inmaculada (OMI), en Ucrania desde hace 32 años, anunciaron que no abandonarán el país.
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“Ahora que estamos en guerra, los Oblatos de María Inmaculada (OMI), que desde hace 32 años están en Ucrania, no abandonarán el país ni el servicio pastoral. No se irán de Kiev, que estuvo rodeada un mes por las tropas rusas, ni de Chernihiv, donde los Oblatos, con más de 70 personas, vivieron durante más de un mes en un búnker, debajo de la iglesia. La ciudad estaba rodeada, no había agua ni luz; era marzo, hacía frío y no había comida. Los Oblatos no abandonaron a la gente, y eso que podían haber dejado la ciudad”, dijo a la agencia pontificia Fides el padre Pavlo Vyshkovskyy, misionero de los Oblatos de María Inmaculada (OMI) en Kiev.

“En otra comunidad, Tyvriv -continuó el misionero- los OMI han socorrido a 90 personas de Kharkiv, de la zona de guerra, que lo habían perdido todo. Llevan más de dos meses apoyando a estos refugiados. En Kiev, en nuestra parroquia de San Nicolás, hemos creado una especie de almacén para toda la zona, y hemos enviado 7 camiones con ayuda a toda la región de Kiev y también a Chernihiv, no sólo en las ciudades, sino también en los pueblos, donde por primera vez en más de un mes la gente vio elpan”.

“Al principio fue muy difícil porque cuando Kiev estaba rodeada, los negocios estaban cerrados y la gente tenía que hacer cola durante horas sólo para comprar pan. Ahora la guerra se trasladó al este del país. Llevamos ayuda a Kharkiv, Mykolaiv, Mariupol, con alimentos y todo lo que podemos a las personas que están sufriendo”.

Todo esto, subrayó el padre Pavlo, “es posible gracias a la solidaridad de nuestros hermanos OMI en todo el mundo. De Polonia enviaron mucha ayuda, pero también de Italia, de amigos de las Misiones, de parroquias que conocemos. Necesitamos sus oraciones, porque durante dos meses la guerra ha desfigurado nuestro país. Rezamos para que no nos falte el Espíritu Santo y para que se restablezca la paz lo antes posible. Les agradecemos la ayuda que recibimos y, sobre todo, las oraciones que nos sostienen”.

Los primeros Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI) llegaron a Ucrania al final de la Unión Soviética (URSS), hace 32 años. Hoy son 9 las comunidades OMI en Ucrania, la mayoría de las cuales se dedican a las parroquias, y trabajan también en la zona de Chernóbil y en Crimea.

El misionero concluyó: "Hemos hecho mucho trabajo pastoral porque tras la caída de la URSS la estructura y la red de parroquias quedó casi destruida. En Kiev, además de la parroquia San Nicolás de la que soy párroco, tenemos una comunidad que evangeliza por los medios de comunicación. Disponemos de una red de televisión y también de una agencia de prensa para llevar el anuncio del Evangelio a todos los que, sobre todo últimamente por culpa de Covid y ahora por la guerra, no pueden ser contactados de otra manera.

Otros misioneros OMI trabajan con los pobres: en la propia Kiev tenemos seis casas donde desde hace nueve años muchas personas, unas cuatrocientas cada semana, reciben ayuda material y espiritual. El papa Pío XI llamó a los Oblatos ‘especialistas de las misiones más difíciles’, y vamos donde nadie quiere ir. Allí estamos”.+