Martes 27 de septiembre de 2022

La justicia falló a favor de la enfermera despedida del trabajo por llevar una cruz

  • 12 de enero, 2022
  • Londres (Gran Bretaña) (AICA)
Mary Onuoha, que trabajaba en el Hospital Universitario de Croydon desde hace 19 años fue obligada a abandonar su puesto de trabajo por llevar una cruz al cuello.
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Tras dos años de batalla legal contra el centro de salud que obligó a Mary Onuoha, a abandonar su puesto de trabajo por llevar puesta una cruz, la justicia británica finalmente falló a favor de la enfermera católica de nacionalidad nigeriana, que trabajaba en el Hospital Universitario de Croydon desde hace 19 años. En el fallo, se recoge la discriminación y acoso que sufría Onuoha en su puesto de trabajo por expresar su fe.

'Employment Tribunals', un juzgado independiente en Reino Unido para disputas sobre derecho laboral y casos de despido improcedente, discriminación o deducciones injustas del salario, señaló que el trato recibido hacia la enfermera por sus superiores fue “directamente discriminatorio” e indicó que su renuncia forzada fue un “despido constructivo”.

La empleada nigeriana se vio obligada a abandonar su puesto tras enfermar de estrés, sufrir una constante discriminación y acoso laboral en el hospital, que incluyó instrucciones de retirarse o cubrir el collar y la cruz, amenazas de despido y su reubicación injustificada a un área administrativa. Incluso una gerente del centro hospitalario interrumpió la cirugía de un paciente bajo anestesia general para exigir a Mary Onuoha, que participaba de la operación, que se quite el collar que llevaba.

El área legal de Christian Concern, que se encargó de llevar al tribunal el caso de Onuoha contra el hospital, mostró su satisfacción por el veredicto que fortalece el principio legal de que los empleadores no pueden discriminar a los empleados por “manifestaciones razonables” de fe en el lugar de trabajo.

En una audiencia realizada en octubre de 2021, el fideicomiso argumentó que el collar con la cruz había presentado un riesgo de infección, pero el tribunal concluyó que ese riesgo era “muy bajo”.

Onuoha nació en Nigeria y se mudó al Reino Unido en 1988. La enfermera, de 61 años, comentaba en una entrevista concedida el 9 de enero al periódico Daily Mail, que la cruz fue un obsequio de su bautismo que la “acompaña desde hace más de 40 años”.

“Cada vez que miro la cruz pienso en Jesús, su amor, cuánto me amó y la necesidad de que yo también lo ame”, dijo. “Es parte de mí y de mi fe, y nunca causé daño a nadie”, agregó, y recordó que lo que vivió “siempre fue un ataque a mi fe”.

Además, aseguró que su fe católica es lo más importante para ella como persona. “Soy una mujer fuerte, pero me trataron como a una criminal”, dijo. “Me encanta mi trabajo, pero no estoy dispuesta a comprometer mi fe”, concluyó la enfermera.+