Miércoles 20 de enero de 2021

La "bajada" de la imagen de la Virgen del Valle se vivió desde los hogares

  • 19 de abril, 2020
  • San Fernando del Valle de Catamarca (AICA)
La tradicional "bajada" de la imagen de Nuestra Señora del Valle se palpitó en cada hogar a través de los medios de comunicación y las redes sociales, a raíz de las restricciones por la pandemia

Las puertas de la urna del Camarín de la catedral basílica y santuario mariano volvieron a abrirse este sábado para que la imagen de la Virgen del Valle bajara hasta el presbiterio, dando inicio solemne a la fiesta por los 129 años de la coronación pontificia, ocurrida el 12 de abril de 1891, en el Año Jubilar Diocesano y Año Mariano Nacional por los 400 años de su presencia en suelo catamarqueño.



En este tiempo marcado por la pandemia, el templo catedralicio permaneció apenas con unos pocos sacerdotes y algunos colaboradores, autoridades civiles, pero en los hogares catamarqueños y del país, miles de fieles y devotos dijeron presente, frente a los altares domésticos montados con amor para honrarla.



Pendientes de la radio, la televisión, el youtube y las redes sociales, siguieron con devoción y júbilo las diferentes instancias de esta tradicional ceremonia, que se repite dos veces al año.



En brazos del obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, y acompañada por el vicario general de la diócesis, presbítero Julio Quiroga del Pino y el rector de la catedral basílica y santuario mariano, presbítero José Antonio Díaz, entre otros sacerdotes, la imagen de la Morenita del Valle inició su descenso desde el Camarín, que la guarda durante la mayor parte del año, hasta que llegó al presbiterio, donde dos veces al año permanece por espacio 7 días en abril y 9 en diciembre, para ser venerada por los fieles.



También estuvieron presentes unas pocas autoridades civiles, encabezadas por el gobernador de Catamarca, licenciado Raúl Jalil, y el intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, doctor Gustavo Saadi.







Los pañuelos en alto, los aplausos y los vivas resonaron en los hogares y llegaron hasta la Casa de la Madre, en un abrazo a la distancia pero con la cercanía de la fe y la devoción intacta hacia la Madre Protectora.



Cuando la sagrada imagen de la Virgen, cuatro veces centenaria, fue colocada en la urna festiva, se rezó el Rosario.



Luego del rezo de la oración del Año Mariano Nacional y las letanías, monseñor Urbanc impartió su bendición dando por concluida la ceremonia de la “bajada”, y comenzó la misa, en la que los comunicadores rindieron su homenaje desde sus hogares con sus familias.



“Que sepamos reacomodar la escala de valores”

“Una vez más la Virgen del Valle nos ha congregado en torno a Ella para reafirmarnos su fidelidad de Madre, su fraternidad en la fe, su cercanía con los pobres y su testimonio de ejemplar discípula de Jesucristo”, expresó el obispo.



Monseñor Urbanc señaló lo inesperado de la situación que se vive por la pandemia, que entre otras consecuencias llevó a suspender la realización del IV Congreso Mariano Nacional, pero que, no obstante, aseguró: “Continuamos viviendo y recibiendo las gracias propias del Año Mariano Nacional”.

 

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Tras reflexionar sobre las lecturas correspondientes al 2° domingo de Pascua, el prelado rogó: “Querida Madre del Valle, aquí estamos presentes algunos de tus hijos, quizás los más pecadores, dando inicio a este septenario. Pero, sobre todo, para pedirte, en nombre de todos los que hoy habrían querido estar presentes y los que suelen hacerlo a la distancia, que nos ayudes a sacar tanto miedo, desazón e impotencia que han generado el dengue y el Covid 19”.



“Que aprendamos a valorar y a forjar lo que dignifica y da sentido a nuestra vida; que lo dejemos a Dios ser Dios en la vida de los hombres; que no nos olvidemos nunca de lo que hayamos comprendido en esta dura escuela del dolor, el aislamiento, la soledad, el abandono y la muerte; y que tanto sacrificio y entrega de médicos, enfermeros, policías, voluntarios, etc., no caiga en saco roto, sino que la sociedad y sus autoridades sepan reacomodar la escala de valores que nos posibilite ser una humanidad más justa, fraterna, inclusiva, veraz, honesta, religiosa y auténticamente libre. Y consíguenos Tú, Madre Santa, la bendición de Dios para todos ellos, como el descanso eterno para lo que dieron su vida en el servicio a sus hermanos, incluso a costa de estar aislados de sus familias o seres queridos”, concluyó.



Luego de la celebración eucarística, la imagen de la Virgen del Valle fue saludada con el canto mariano, y el pastor catamarqueño impartió la bendición.+